Roma pasó por tres etapas: la Monarquía, la República y el Imperio. Bajo la República, el poder se dividió entre el Senado, los cónsules y las asambleas del pueblo. La expansión territorial llevó a conflictos sociales y guerras civiles que debilitaron la República. Octavio emergió como el primer emperador y estableció el Imperio, que alcanzó su máxima expansión en los siglos I y II d.C. El Imperio se dividió eventualmente en un Imperio de