La hidrosfera incluye todas las aguas del planeta, tanto continentales como marinas. Se puede dividir en dos sistemas principales: el sistema continental, que incluye aguas superficiales como ríos y lagos, y aguas subterráneas; y el sistema marítimo-oceánico. El ciclo del agua mueve el agua entre estos sistemas a través de la evaporación, precipitación, escorrentía e infiltración.