La población española en 2007 ascendía a aproximadamente 45,1 millones de personas, con una densidad media de 89,3 habitantes por km2. La distribución de la población es muy desigual, con los principales focos de concentración en Madrid, la periferia de la Península, Baleares y Canarias, mientras que los focos de despoblamiento se localizan en el interior peninsular y las áreas de montaña. Las mayores densidades demográficas se dan en Madrid, Barcelona y Bizkaia, con más de 500 hab/km2