La teoría del consumidor analiza cómo los individuos toman decisiones de compra para maximizar su satisfacción basada en sus ingresos y preferencias. Postula que las elecciones de los consumidores se pueden representar mediante funciones de utilidad y destacan conceptos como la dualidad y la elasticidad de la demanda. Además, explora cómo cambia la demanda ante variaciones en precios e ingresos y la separabilidad en la asignación de gastos entre bienes.