Este documento contrasta dos concepciones de la comunicación: la comunicación dominadora versus la comunicación democrática. La comunicación dominadora se centra en la transmisión unilateral de información de un emisor a un receptor, mientras que la comunicación democrática involucra un diálogo bidireccional y la participación equitativa de todos. El documento argumenta que la noción moderna de "medios de comunicación" promueve en realidad una comunicación dominadora, y propone en su lugar un modelo de comunicación basado en el intercambio recíproco entre "emirecs