Este documento describe las características de un texto científico. Explica que se dirige a un público científico utilizando lenguaje técnico de la disciplina correspondiente. Detalla que debe ser claro, preciso y verificable para garantizar una buena comprensión. Además, menciona que suele estar estructurado en tres partes: la introducción, el desarrollo de los argumentos y la conclusión, y que puede apoyarse en herramientas como mapas conceptuales y diagramas.