La química ha permitido mejorar notablemente el transporte de personas y mercancías de tres formas:
1) Ha posibilitado la fabricación de combustibles como la gasolina y el diésel que impulsan los vehículos modernos.
2) Ha desarrollado nuevos materiales como plásticos y aleaciones que se utilizan en automóviles, aviones, barcos y otros medios de transporte.
3) Ha creado productos químicos como lubricantes, anticongelantes y pinturas que protegen y alargan la vida de los vehículos.