Este documento caracteriza los regímenes totalitarios de Hitler en Alemania y Mussolini en Italia en el siglo XX. Resume las principales características del fascismo italiano bajo Mussolini como el nacionalismo, el control estatal de la economía y la sociedad, y la eliminación de la oposición. También describe el ascenso del nazismo en Alemania bajo Hitler, incluido el control total del estado a través de la propaganda, la militarización de la sociedad, y las leyes de Nuremberg que condujeron al genocidio judío.