La Serenísima comenzó en 1929 como una pequeña empresa familiar dedicada a la producción de quesos en Argentina. Desde entonces, se ha convertido en el líder del mercado lácteo en el país, con más de 5.000 empleados y una facturación anual de aproximadamente 2.100 millones de pesos. A lo largo de su historia, La Serenísima se ha enfocado en la innovación y el compromiso con la calidad para satisfacer las necesidades de los consumidores argentinos.