Arcor, fundada en 1951 por un grupo de emprendedores en Argentina, se ha convertido en la primera productora mundial de caramelos, con el objetivo de ofrecer alimentos de calidad a precios accesibles. La empresa busca ser líder en el mercado de golosinas y mantener un enfoque sostenible en su gestión, promoviendo la capacitación de su personal y tecnologías avanzadas en la producción. Su estructura organizativa se basa en la descentralización y una fuerte comunicación interna, fomentando relaciones interpersonales positivas entre colaboradores.