El triple salto es una prueba de atletismo que consiste en realizar tres saltos seguidos para cubrir la mayor distancia posible. Se origina a partir de pruebas atléticas griegas y se incorporó a los Juegos Olímpicos en 1896. Para realizarlo correctamente, el atleta debe correr, saltar a la pata coja en el primer salto, cambiar de pierna en el segundo y caer en el foso en el tercero, maximizando la distancia recorrida de forma legal según las reglas.