Este documento define la unidad arquitectónica y sus características, y describe las relaciones de fondo y figura, articulación, agrupación y continuidad lineal que contribuyen a la unidad. La unidad se logra a través de formas geométricas simples, ritmo y repetición, simetría o asimetría, y elementos modulares que se repiten. Todos los elementos de un edificio deben percibirse como un todo unitario.