El documento resume la traición de la dirección sindical y política del magisterio colombiano hacia los maestros durante su reciente paro. A pesar de las favorables condiciones para una negociación exitosa, incluyendo el apoyo de más de un millón de trabajadores estatales en conflicto, la dirección prefirió negociaciones parciales que no cumplieron las demandas de los maestros. Esto se debió a que la dirección buscaba proteger los intereses electorales y privilegios de los sindicatos por encima de los trabajadores.