Este documento discute las nuevas realidades en la educación universitaria debido a cambios tecnológicos. Señala que los estudiantes del siglo XXI usan internet y redes sociales, mientras que las universidades aún enseñan como en el siglo XIX. Propone que las universidades adopten nuevas herramientas como contenido abierto, realidad aumentada, entornos móviles y colaborativos para mejorar la experiencia educativa.