¿UTOPÍAS A LA CARTA, O PUSILÁNIMES CONSIENTES?
LEONARDO ANDRES GONZALEZ CABRERA
UNIVERSIDAD PEDAGÓGICA Y TECNOLÓGICA DE COLOMBIA
FACULTAD DE CIENCIAS DE LA EDUCACIÓN
LICENCIATURA EN CIENCIAS SOCIALES
PROYECTO INVESTIGATIVO IV
2016
El lento camino de la desinfantilización
( o infantilización generalizada ).
La ruptura del monopolio escolar, el padre ha muerto (viva el maestro¡)
Explicar que es la cosa llamada infancia siguiendo su carácter histórico y no
natural.
Referir las Principales contribuciones de la investigación de la infancia y su fin, en
relación con el apoyo epistémico que requiere de la filosofía y la historia; e ir más
allá de la condición post – moderna citada por Narodowki aludiendo el trabajo de
François Lyotar, “la muerte del profesor”, y las representaciones de los nuevos
“aprendizajes”, frente a unas nuevas necesidades enseñar y aprender.
Según Narodowski citando a Aries los niños y los adultos llevaran una relación
bidireccional de aprendizaje, no obstante la escuela moderna se ira configurando
como dispositivo de enseñanza, no sólo de nuevas relaciones interpersonales,
sino que abra un sincretismo de poderes y autoridad, en lo que tiene ver la
escuela como institución, y la pérdida de autoridad del padre aun por su
naturaleza misma frente al saber del maestro. A lo que a posteriori, siglo XX,
Narodowski refiere como cultura estraescolar. “desde el punto de vista, es posible
afirmar que la institución escolar moderna es el dispositivo que se constituye para
encerrar la niñez y la adolescencia”.
Sin desvincular el carácter filosófico e histórico en lo que concierne a la
desinfantilizacion y la ruptura del monopolio escolar, se logra con el paso del
tiempo, dejar la discriminación de lado en su carácter jurídico a la vez, pues las
leyes no permiten la separación del cuerpo y los centros de estudio.
Seguidamente se logra desmantelar la generalización de la pedagogía y
psicología en la forma cronológica de los aprendizajes, al igual que los modelos de
premio – castigo como condicionamiento del siglo XIX, como lo señala
Narodowski. El ejemplo de ello se encuentra en la diferenciación metafórica entre
los postulados de Rousseau y Kant, mientras que para el primero la autoridad no
separa deber, deber entendido desde la autoridad, para el segundo es una
necesidad - alianza.
Es una ruptura dada en parte por la división social del trabajo o división compleja
de la sociedad como lo refiere el autor y consecuentemente del proceso creciente
de especialización; se da un fenómeno a modo de aforismo, pues en estos
cambios y devenires se da la universalización del conocimiento materializado en
la escuela, que a su vez esta se convierte en una preocupación diaria de orden
público, en tanto que se delega a la escuela como institución de formación
personal y de saberes, al maestro con autoridad por la alianza entre padre y
maestro, sobre el ser de la infancia.
En la modernidad ser niño era esperar a la adultez, según Narodowski la actual
infancia hiperrealizada conforma una demanda de inmediatez, a su vez ligada a la
escuela, y en como esta se adapta a todas la necesidades y está en permanente
búsqueda de mejores métodos de enseñanza; de la misma manera se encuentra
coaptada de manera mediática; (…) “en cientos de experiencias mediáticas” según
Narodowski. Se hace referencia a la era de la información como respuesta a las
nuevas “demandas” del mercado. A su vez nos recuerda, los niños y adolescentes
navegan en las incertezas, pues su condicionamiento ya no es en el ahorro sino la
permanencia y en esa inercia se mueven y se comprende el fin de su infancia. En
lo referente a las nuevas tecnologías y su acceso.
De ninguna manera se podría caer en la cómoda deshumanización que brindan
los grandes mercados, pues la infancia desralizada es dejada de analizar. ¿Cuáles
son las corrientes que mueven a los infantes/as – adolecentes más allá de la
incerteza de no saberse?. Un punto de inflexión, es el de preguntarse si puede
tratarse de marginación mediática como corriente, o una insubordinación en lo que
se escoge de manera libre en el internet, video juegos y de más, de manera “libre”.
Resolver esta encrucijada ha de ser más que un compromiso, una praxis y un
materializarse en términos históricos, sociales, los cuales se componen de la
ayuda de las ciencias humanas para desentrañar los modos en que operan estas
incertezas, “no es posible hallar criterios universales ni para fijar a los niños en las
instituciones escolares ni para redistribuirlas en ellas: todos los criterios son
históricos y sociales”, además de cambiantes. Narodowski (1999).
Por lo pronto nos recuerda el autor “en la actualidad la alianza se sostiene sobre la
base de un creciente reconocimiento inverso al anterior: es la cultura escolar la
que esta puesta en mira, acusada de anacronismo, de despotismo y rigidez”, en
ello se encuentra la clara y favorable posibilidad de confrontación de saberes,
donde el maestro ya no es visto como un ser supremo, lo cual no quiere decir
importante y riguroso en su quehacer de académico y de profesor.
La cultura escolar no es ajena a la cultura extraescolar para que se produzca tal
efecto anterior; la escuela de esta época tendrá que diferir de la de 1980, pues
debe más que “adaptarse”, “tolerar”, “comprender” y “customizar” las situaciones,
de la comunidad y sus culturas, á cambiar su lenguaje en términos ya no del
mercado como registro y necesidad, sino de humanidad en esencia, la cual ha
reconocer en su esencia y que hacer, equivocaciones y constante reflexión,
paciencia para generar mejores respuestas a las nuevas imposiciones del
mercado globalizado.
El carácter del maestro en la práctica ha de ser el de sujeto en constante libración,
como también el de enseñar y aprender pacientemente, lo cual implica reconocer
a la otredad de manera semejante, y así inversamente, pues nadie libera a nadie
según Freire, a pesar de ser contradictoria la premisa, reconociendo la
prescripción es donde se ha libera liberar el oprimido como primer paso, y de
manera directa se libera el opresor, he aquí la contradicción, pues en el dualismo
se encuentra el que reconoce a su otra conciencia, es por ello que las soluciones
u opciones no serán dadas por el opresor.
De las tareas de las cuales prescinde la educación popular y democrática, como
acto para la liberación “(…) de la pedagogía de la esperanza: posibilitar en las
clases populares el desarrollo de su lenguaje, nunca por el parloteo autoritario y
sectario de los “educadores”, de su lenguaje que, emergiendo de su realidad y
volviéndose hacia ella, perfile las conjeturas, los diseños, las anticipaciones del
mundo nuevo”. Freire (SF). “es nuestra razón pedagógica la que, obstinada y
esperanzadoramente habrá de lograr el ser del género humano que la propia
humanidad nos reclama y que nosotros pedagogos exegetas del devenir
constructores del futuro, sabemos identificar y encaminar nuestros pasos hacia su
consecución” Narodowski (1999). Lo cual conlleva alejarnos del sectarismo, u
pragmatismo, en el desarrollo de esa constante práctica y búsqueda de liberación,
pues poniendo en duda constante nuestro conocimiento es que encontramos
nuevos ocasos y nuevas corrientes.
BIBLIOGRAFÍA.
 Freire, P. (1997). Pedagogía del oprimido. México siglo XXI editores
 Freire, P. (2001). Política y educación. México siglo XXI editores
 Freire, P. (SF). Pedagogía de la esperanza. Tomado de:
http://www.cronicon.net/paginas/Documentos/paq2/No.11.pdf
 Narodwski, M. (1999) Utopías a la carta, la promesa de la pedagogía
moderna. Buenos Aires: Ediciones novedades educativas

Utopías a la carta 2 cap

  • 1.
    ¿UTOPÍAS A LACARTA, O PUSILÁNIMES CONSIENTES? LEONARDO ANDRES GONZALEZ CABRERA UNIVERSIDAD PEDAGÓGICA Y TECNOLÓGICA DE COLOMBIA FACULTAD DE CIENCIAS DE LA EDUCACIÓN LICENCIATURA EN CIENCIAS SOCIALES PROYECTO INVESTIGATIVO IV 2016
  • 2.
    El lento caminode la desinfantilización ( o infantilización generalizada ). La ruptura del monopolio escolar, el padre ha muerto (viva el maestro¡) Explicar que es la cosa llamada infancia siguiendo su carácter histórico y no natural. Referir las Principales contribuciones de la investigación de la infancia y su fin, en relación con el apoyo epistémico que requiere de la filosofía y la historia; e ir más allá de la condición post – moderna citada por Narodowki aludiendo el trabajo de François Lyotar, “la muerte del profesor”, y las representaciones de los nuevos “aprendizajes”, frente a unas nuevas necesidades enseñar y aprender. Según Narodowski citando a Aries los niños y los adultos llevaran una relación bidireccional de aprendizaje, no obstante la escuela moderna se ira configurando como dispositivo de enseñanza, no sólo de nuevas relaciones interpersonales, sino que abra un sincretismo de poderes y autoridad, en lo que tiene ver la escuela como institución, y la pérdida de autoridad del padre aun por su naturaleza misma frente al saber del maestro. A lo que a posteriori, siglo XX, Narodowski refiere como cultura estraescolar. “desde el punto de vista, es posible afirmar que la institución escolar moderna es el dispositivo que se constituye para encerrar la niñez y la adolescencia”. Sin desvincular el carácter filosófico e histórico en lo que concierne a la desinfantilizacion y la ruptura del monopolio escolar, se logra con el paso del tiempo, dejar la discriminación de lado en su carácter jurídico a la vez, pues las leyes no permiten la separación del cuerpo y los centros de estudio. Seguidamente se logra desmantelar la generalización de la pedagogía y psicología en la forma cronológica de los aprendizajes, al igual que los modelos de premio – castigo como condicionamiento del siglo XIX, como lo señala Narodowski. El ejemplo de ello se encuentra en la diferenciación metafórica entre los postulados de Rousseau y Kant, mientras que para el primero la autoridad no separa deber, deber entendido desde la autoridad, para el segundo es una necesidad - alianza. Es una ruptura dada en parte por la división social del trabajo o división compleja de la sociedad como lo refiere el autor y consecuentemente del proceso creciente de especialización; se da un fenómeno a modo de aforismo, pues en estos
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    cambios y deveniresse da la universalización del conocimiento materializado en la escuela, que a su vez esta se convierte en una preocupación diaria de orden público, en tanto que se delega a la escuela como institución de formación personal y de saberes, al maestro con autoridad por la alianza entre padre y maestro, sobre el ser de la infancia. En la modernidad ser niño era esperar a la adultez, según Narodowski la actual infancia hiperrealizada conforma una demanda de inmediatez, a su vez ligada a la escuela, y en como esta se adapta a todas la necesidades y está en permanente búsqueda de mejores métodos de enseñanza; de la misma manera se encuentra coaptada de manera mediática; (…) “en cientos de experiencias mediáticas” según Narodowski. Se hace referencia a la era de la información como respuesta a las nuevas “demandas” del mercado. A su vez nos recuerda, los niños y adolescentes navegan en las incertezas, pues su condicionamiento ya no es en el ahorro sino la permanencia y en esa inercia se mueven y se comprende el fin de su infancia. En lo referente a las nuevas tecnologías y su acceso. De ninguna manera se podría caer en la cómoda deshumanización que brindan los grandes mercados, pues la infancia desralizada es dejada de analizar. ¿Cuáles son las corrientes que mueven a los infantes/as – adolecentes más allá de la incerteza de no saberse?. Un punto de inflexión, es el de preguntarse si puede tratarse de marginación mediática como corriente, o una insubordinación en lo que se escoge de manera libre en el internet, video juegos y de más, de manera “libre”. Resolver esta encrucijada ha de ser más que un compromiso, una praxis y un materializarse en términos históricos, sociales, los cuales se componen de la ayuda de las ciencias humanas para desentrañar los modos en que operan estas incertezas, “no es posible hallar criterios universales ni para fijar a los niños en las instituciones escolares ni para redistribuirlas en ellas: todos los criterios son históricos y sociales”, además de cambiantes. Narodowski (1999). Por lo pronto nos recuerda el autor “en la actualidad la alianza se sostiene sobre la base de un creciente reconocimiento inverso al anterior: es la cultura escolar la que esta puesta en mira, acusada de anacronismo, de despotismo y rigidez”, en ello se encuentra la clara y favorable posibilidad de confrontación de saberes, donde el maestro ya no es visto como un ser supremo, lo cual no quiere decir importante y riguroso en su quehacer de académico y de profesor. La cultura escolar no es ajena a la cultura extraescolar para que se produzca tal efecto anterior; la escuela de esta época tendrá que diferir de la de 1980, pues debe más que “adaptarse”, “tolerar”, “comprender” y “customizar” las situaciones, de la comunidad y sus culturas, á cambiar su lenguaje en términos ya no del
  • 4.
    mercado como registroy necesidad, sino de humanidad en esencia, la cual ha reconocer en su esencia y que hacer, equivocaciones y constante reflexión, paciencia para generar mejores respuestas a las nuevas imposiciones del mercado globalizado. El carácter del maestro en la práctica ha de ser el de sujeto en constante libración, como también el de enseñar y aprender pacientemente, lo cual implica reconocer a la otredad de manera semejante, y así inversamente, pues nadie libera a nadie según Freire, a pesar de ser contradictoria la premisa, reconociendo la prescripción es donde se ha libera liberar el oprimido como primer paso, y de manera directa se libera el opresor, he aquí la contradicción, pues en el dualismo se encuentra el que reconoce a su otra conciencia, es por ello que las soluciones u opciones no serán dadas por el opresor. De las tareas de las cuales prescinde la educación popular y democrática, como acto para la liberación “(…) de la pedagogía de la esperanza: posibilitar en las clases populares el desarrollo de su lenguaje, nunca por el parloteo autoritario y sectario de los “educadores”, de su lenguaje que, emergiendo de su realidad y volviéndose hacia ella, perfile las conjeturas, los diseños, las anticipaciones del mundo nuevo”. Freire (SF). “es nuestra razón pedagógica la que, obstinada y esperanzadoramente habrá de lograr el ser del género humano que la propia humanidad nos reclama y que nosotros pedagogos exegetas del devenir constructores del futuro, sabemos identificar y encaminar nuestros pasos hacia su consecución” Narodowski (1999). Lo cual conlleva alejarnos del sectarismo, u pragmatismo, en el desarrollo de esa constante práctica y búsqueda de liberación, pues poniendo en duda constante nuestro conocimiento es que encontramos nuevos ocasos y nuevas corrientes. BIBLIOGRAFÍA.  Freire, P. (1997). Pedagogía del oprimido. México siglo XXI editores  Freire, P. (2001). Política y educación. México siglo XXI editores  Freire, P. (SF). Pedagogía de la esperanza. Tomado de: http://www.cronicon.net/paginas/Documentos/paq2/No.11.pdf  Narodwski, M. (1999) Utopías a la carta, la promesa de la pedagogía moderna. Buenos Aires: Ediciones novedades educativas