El caso clínico detalla una vasculitis cutánea en una perra pit bull de 5 meses, que presenta síntomas como vómitos, diarreas, y depresión. Con el tratamiento adecuado, mejoró temporalmente, pero luego mostró inflamación en sus miembros. La histología revela un infiltrado inflamatorio y edema, sugiriendo una posible etiología secundaria a otras enfermedades.