Este documento presenta el caso clínico de una perra labrador hembra de 12 años llamada Luna que ingresó presentando secreción vulvar, fiebre y deshidratación. Tras realizar exámenes y diagnósticos diferenciales, se determinó que padecía piometra. Se implementó tratamiento con antibióticos, antiinflamatorios y cirugía, logrando la recuperación de la paciente.