Las ventas personales implican la interacción directa entre un vendedor y potenciales compradores, siendo más efectivas para productos complejos o de alto valor. A diferencia de la venta tradicional, el marketing de relaciones se enfoca en construir confianza a largo plazo y satisfacer las necesidades del cliente. El éxito en ventas depende de la comprensión del mercado, del producto y de la capacidad del vendedor para establecer relaciones efectivas.