VirtudesCardinales
Prudenciahábito que posibilita a la razón juzgar rectamente y determinar aquello que se debe hacer. No es una virtud negativa o pasiva, sino activa: no es prudente el que no actúa, el que no hace nada, sino el que hace lo que debe hacer. Es la “regla recta de la acción”
PrudenciaOrienta y dirige las demás virtudes (“auriga virtutum”): les indica qué, cuándo y cómo se debe o no actuar. La persona prudente, antes de actuar, pondera los pros y los contra que conlleva aquella acción, elección u omisión. Pero tal “ponderación” intelectualno es suficiente, sino que la prudencia aporta también a la voluntad la fuerza y el coraje para llevar a término lo que se debe hacer.
Prudencia1) formar un juicio adecuado sobre lo que es mejor entre las diversas opciones; 2) una vez formado el juicio recto, entra en acción el ejercicio de la libertadPara formar el juicio correcto y para decidir llevarlo a término, frecuentemente será preciso pedir consejo. Para el hábito de la prudencia se requieren tres cosas: juzgar rectamente, decidir y pedir consejo.
Prudencia“Es la prudencia quien guía directamente el juicio de conciencia. El hombre prudente decide y ordena su conducta según este juicio. Gracias a esta virtud aplicamos sin error los principios morales a los casos particulares y superamos las dudas sobre el bien que debemos hacer y el mal que debemos evitar”.
La prudencia no es (1)El simple no hacer: se trata de una virtud activa. Quien noejerce sus derechos, por ejemplo, es “imprudente”.aActuar precipitadamente: no basta la “buena voluntad”.Se requiere conocer las circunstancias que concurreny las consecuencias que se seguirán, y considerar losmedios necesarios para llevar la acción a la práctica.bEsperar para no correr riesgos: hay momentos y materiasen los que es preciso actuar de inmediato, “aquí y ahora”.cdOptar por lo más fácil o menosarriesgado.
La prudencia no es (2)eNo actuar por miedo a equivocarse.El recurso al “exagerado realismo”: el que tiene a la vistasólo las dificultades sin considerar otros factores como,por ejemplo, los imperativos de la caridad o de la justiciao el cumplimiento costoso de la voluntad de Dios.fLa falsa “prudencia de la carne”: la que no tiene en con-sideración datos sobrenaturales que son necesarios parael creyente si quiere emitir un juicio verdadero y tomarla decisión adecuada, como son apoyarse en la ayudadivina y confiar en la Providencia.ghConfundirla con la astucia o la picardía o la timidez.
La Fortalezavirtud cardinal que potencia la voluntad para que se decida por el bien difícil con el fin de alcanzarlo, empleando para ello todas las fuerzas, incluso con riesgo de la propia vida corporal.Fortaleza natural = firmeza de carácter y energía de la voluntad.Fortaleza virtud = origen en el auxilio de la gracia para sobrellevar las dificultades
La FortalezaLa fortaleza equivale al imperativo cristiano de cumplir en todo, también en lo arduo, la voluntad de Dios.No es fácil que en la vida de los cristianos se les presente la ocasión de hacer grandes cosas por Dios, pero a diario pueden vivir la fortaleza en las circunstancias normales y cotidianas de su vida.Fuerte no es el que no teme, sino quien, a pesar del miedo, se mantiene firme en la defensa del bien, aunque en el empeño tenga que exponer su vida
La TemplanzaConsiste en el dominio del gusto y del tacto que impone la razón, de forma que el hombre y la mujer se guíen por la moderación y no sean esclavos de los placeres sensibles.se precisa dominar y orientar las pasiones y los instintos (aspecto positivo de la templanza).
La templanzaLa tendencia natural hacia el placer que se obtiene en la comida, bebida y deleite sexual es la forma de manifestarse de las fuerzas naturales más potentes que actúan en la conservacióndel hombre.El estímulo fundamental para vivir la templanza: el amor a Dios. Gracia de Dios y entrega amorosa del hombre a Dios suponen el gobierno de las pasiones
Templanzapor defecto contra la templanza: la insensibilidad: Es el rechazo total del placer, incluso de los placeres necesarios para la conservación del individuo o de la especie, por un afán de puritanismo o con el deseo de no mezclarse con lo que, despectivamente, se considera un mal.por exceso contra la templanza: la intemperancia: la concupiscencia puede suscitar un desorden, de forma que uno conscientemente se extralimite en la medida a causa del placer
La JusticiaVirtud que consiste en la constante y firme voluntad de dar a cada uno lo que le es debidoreferida a Dios se denomina “virtud de la religión”, que no cumple propiamente una de las características esencial de la justicia, a saber la equidad, porque la criatura no puede devolver a Dios lo que de El ha recibido.=> referida a los hombres contempla las relaciones de los hombres en la convivencia, en orden a alcanzar el bien común.

Virtudes cardinales

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    Prudenciahábito que posibilitaa la razón juzgar rectamente y determinar aquello que se debe hacer. No es una virtud negativa o pasiva, sino activa: no es prudente el que no actúa, el que no hace nada, sino el que hace lo que debe hacer. Es la “regla recta de la acción”
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    PrudenciaOrienta y dirigelas demás virtudes (“auriga virtutum”): les indica qué, cuándo y cómo se debe o no actuar. La persona prudente, antes de actuar, pondera los pros y los contra que conlleva aquella acción, elección u omisión. Pero tal “ponderación” intelectualno es suficiente, sino que la prudencia aporta también a la voluntad la fuerza y el coraje para llevar a término lo que se debe hacer.
  • 4.
    Prudencia1) formar unjuicio adecuado sobre lo que es mejor entre las diversas opciones; 2) una vez formado el juicio recto, entra en acción el ejercicio de la libertadPara formar el juicio correcto y para decidir llevarlo a término, frecuentemente será preciso pedir consejo. Para el hábito de la prudencia se requieren tres cosas: juzgar rectamente, decidir y pedir consejo.
  • 5.
    Prudencia“Es la prudenciaquien guía directamente el juicio de conciencia. El hombre prudente decide y ordena su conducta según este juicio. Gracias a esta virtud aplicamos sin error los principios morales a los casos particulares y superamos las dudas sobre el bien que debemos hacer y el mal que debemos evitar”.
  • 6.
    La prudencia noes (1)El simple no hacer: se trata de una virtud activa. Quien noejerce sus derechos, por ejemplo, es “imprudente”.aActuar precipitadamente: no basta la “buena voluntad”.Se requiere conocer las circunstancias que concurreny las consecuencias que se seguirán, y considerar losmedios necesarios para llevar la acción a la práctica.bEsperar para no correr riesgos: hay momentos y materiasen los que es preciso actuar de inmediato, “aquí y ahora”.cdOptar por lo más fácil o menosarriesgado.
  • 7.
    La prudencia noes (2)eNo actuar por miedo a equivocarse.El recurso al “exagerado realismo”: el que tiene a la vistasólo las dificultades sin considerar otros factores como,por ejemplo, los imperativos de la caridad o de la justiciao el cumplimiento costoso de la voluntad de Dios.fLa falsa “prudencia de la carne”: la que no tiene en con-sideración datos sobrenaturales que son necesarios parael creyente si quiere emitir un juicio verdadero y tomarla decisión adecuada, como son apoyarse en la ayudadivina y confiar en la Providencia.ghConfundirla con la astucia o la picardía o la timidez.
  • 8.
    La Fortalezavirtud cardinalque potencia la voluntad para que se decida por el bien difícil con el fin de alcanzarlo, empleando para ello todas las fuerzas, incluso con riesgo de la propia vida corporal.Fortaleza natural = firmeza de carácter y energía de la voluntad.Fortaleza virtud = origen en el auxilio de la gracia para sobrellevar las dificultades
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    La FortalezaLa fortalezaequivale al imperativo cristiano de cumplir en todo, también en lo arduo, la voluntad de Dios.No es fácil que en la vida de los cristianos se les presente la ocasión de hacer grandes cosas por Dios, pero a diario pueden vivir la fortaleza en las circunstancias normales y cotidianas de su vida.Fuerte no es el que no teme, sino quien, a pesar del miedo, se mantiene firme en la defensa del bien, aunque en el empeño tenga que exponer su vida
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    La TemplanzaConsiste enel dominio del gusto y del tacto que impone la razón, de forma que el hombre y la mujer se guíen por la moderación y no sean esclavos de los placeres sensibles.se precisa dominar y orientar las pasiones y los instintos (aspecto positivo de la templanza).
  • 11.
    La templanzaLa tendencianatural hacia el placer que se obtiene en la comida, bebida y deleite sexual es la forma de manifestarse de las fuerzas naturales más potentes que actúan en la conservacióndel hombre.El estímulo fundamental para vivir la templanza: el amor a Dios. Gracia de Dios y entrega amorosa del hombre a Dios suponen el gobierno de las pasiones
  • 12.
    Templanzapor defecto contrala templanza: la insensibilidad: Es el rechazo total del placer, incluso de los placeres necesarios para la conservación del individuo o de la especie, por un afán de puritanismo o con el deseo de no mezclarse con lo que, despectivamente, se considera un mal.por exceso contra la templanza: la intemperancia: la concupiscencia puede suscitar un desorden, de forma que uno conscientemente se extralimite en la medida a causa del placer
  • 13.
    La JusticiaVirtud queconsiste en la constante y firme voluntad de dar a cada uno lo que le es debidoreferida a Dios se denomina “virtud de la religión”, que no cumple propiamente una de las características esencial de la justicia, a saber la equidad, porque la criatura no puede devolver a Dios lo que de El ha recibido.=> referida a los hombres contempla las relaciones de los hombres en la convivencia, en orden a alcanzar el bien común.