Arquímedes ideó una fórmula para calcular el volumen de una esfera comparando el volumen de una semiesfera, un cono y un cilindro con la misma base y altura. Cortó estas figuras con un plano paralelo a su base y observó que el área de la sección de la semiesfera era igual a la suma del área de la sección del cilindro y el cono. Esto le permitió deducir que el volumen de una esfera es el doble del volumen de una semiesfera.