La historia de la Web 2.0 se centra en su naturaleza social, facilitando el compartir información y la colaboración a través de comunidades y aplicaciones web. Destaca las ventajas, como la facilidad de uso y el fomento del aprendizaje colaborativo, así como desventajas, como el aislamiento social y la necesidad de control en el uso de estas herramientas. Este fenómeno incluye el auge de blogs, redes sociales y contenido generado por usuarios, transformando la manera en que interactuamos en línea.