El documento discute el potencial de la Web 3.0 y la semántica para mejorar la educación al permitir búsquedas más efectivas de información y el aprendizaje colaborativo. También reconoce los desafíos de preparar a los estudiantes y docentes para aprovechar plenamente estas tecnologías y asegurar que se usen para fines educativos en lugar de ser esclavos de la tecnología.