Este documento resume los principios y leyes fundamentales del derecho agrario en Venezuela. En particular, destaca el principio anti-latifundista establecido en la constitución, así como la Ley de Tierras y Desarrollo Agrario creada para regular aspectos no cubiertos por leyes anteriores y ajustarse a los mandatos constitucionales sobre la promoción de la agricultura. También crea el Instituto Nacional de Tierras para administrar las tierras del país.