Método mézières

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Método mézières

  1. 1. ¶ E – 26-085-A-10 Método Mézières M. Nisand El método Mézières es un concepto de reeducación creado por la fisioterapeuta francesa Françoise Mézières. Los conceptos y las técnicas no han dejado de evolucionar gracias al impulso de su creadora, hasta su fallecimiento en 1991. La falta de ensayo clínico, la escasez de publicaciones y la enseñanza poco rigurosa son responsables de una difusión confidencial y una desnaturalización precoz de los conceptos. La observación prínceps, que dio origen a lo que se convino en llamar el método Mézières, fue hecha en 1947. Las explicaciones del fenómeno observado fueron publicadas en 1984 en forma de leyes. Los conceptos de Mézières se oponen terminantemente a la hipótesis patogénica relativa a los trastornos musculoesqueléticos, que habitualmente se atribuyen a una ineptitud para resistir la fuerza de la gravedad. En cambio, Mézières incrimina al acortamiento de los músculos llamados «erectores de la columna». Françoise Mézières creó el concepto innovador de las «cadenas musculares». En número de cuatro, este sistema de músculos imbricados se distingue por su potencia y su tendencia sistemática a la retracción. Estos acortamientos provocan deformaciones tridimensionales de la columna vertebral y de los miembros. A su vez, las deformaciones producen dolores del aparato locomotor. Tienen la característica de poder desplazarse en el cuerpo como «una anilla sobre una barra de cortina». El principio terapéutico se fundamenta en la reducción de las deformaciones a través del estiramiento de las cadenas. El método terapéutico se denomina «contracción isométrica excéntrica». Consiste en contracciones estáticas desde posiciones de partida en recorrido externo. No debe tolerarse una compensación en ninguna parte del cuerpo. Las sesiones de trabajo postural son individuales y prolongadas. Al principio del tratamiento, el ritmo es semanal. Las indicaciones de la técnica abarcan, en su parte principal, a las de la reeducación convencional en el ámbito musculoesquelético. Las numerosas derivaciones conceptuales y las divergencias técnicas entre las distintas escuelas de la nebulosa «mezierista» de segunda generación obligan a replantearse la existencia de la entidad técnica llamada «método Mézières». © 2010 Elsevier Masson SAS. Todos los derechos reservados. Palabras Clave: Françoise Mézières; Cadena muscular; Postura; Estiramiento muscular; Morfología; Compensación Plan Cadenas musculares Principio terapéutico Estudio morfológico Técnica terapéutica 6 7 8 10 ¶ Introducción 1 ¶ Contexto histórico 2 ¶ Biografía 2 ¶ Qué queda de su obra 2 ¶ Contenido científico Observación prínceps Leyes fundamentales Implicaciones de las leyes Corolarios Normalidad biológica y normalidad estadística: parangón y morfotipos Postulado patogénico 3 3 3 4 4 ■ Introducción 5 6 El método Mézières es un concepto de reeducación creado por la fisioterapeuta francesa Françoise Mézières (1909-1991). Kinesiterapia - Medicina física ¶ Discusión Fallos y aproximaciones: procedimientos y conceptos Indigencia pedagógica 14 14 15 ¶ Conclusión 15 1
  2. 2. E – 26-085-A-10 ¶ Método Mézières Según numerosos terapeutas, el concepto de las cadenas musculares, así como el método derivado de este hallazgo, han marcado un viraje decisivo en la reeducación y ha proporcionado una nueva guía de lectura de la mecánica humana y de sus disfunciones. Sin embargo, desde el principio este método fue muy controvertido y más de medio siglo después todavía es motivo de debate. Su indiscutible estancamiento demuestra que, cualesquiera que sean la convicción y el carisma de su creadora, no hay ningún método que pueda eludir definitivamente la validación científica. ■ Contexto histórico Es conveniente colocar la obra científica de Françoise Mézières dentro del contexto médico de su época. Fruto de dos guerras mundiales y de la epidemia de poliomielitis ulterior, la reeducación moderna surgió alrededor de 1945 [1]. El enfoque de esta fisioterapia original se focalizó en la recuperación de la fuerza muscular de los enfermos politraumatizados y parapléjicos. Sin embargo, esta alternativa terapéutica tomó a continuación un camino de pensamiento único. Los dolores y las disfunciones se atribuyeron de forma sistemática a una falta de fuerza. La patogenia de las deformaciones adquiridas se reducía a una ineptitud genética o contingente para resistir la fuerza de la gravedad. Por consiguiente, los tratamientos sólo consistían en recuperar la fuerza muscular y las amplitudes articulares. Las divergencias entre las escuelas se limitan a los detalles y a las variaciones sobre un mismo tema: la musculación y la ganancia de fuerza El postulado se convirtió en dogma. Nadie tiene conocimiento del mismo y, por consiguiente, nadie se atreve a discutirlo. Validar esta hipótesis patogénica no es una preocupación actual. Así, la fisioterapia naciente, asentada en un sentido común varias veces milenario, ha prescindido durante algunas décadas de cualquier demostración científica. Pocos son los convencidos de la importancia de las publicaciones venideras. Las excepciones durante este período de posguerra son escasas. El rigor científico en los escritos y las comunicaciones todavía es balbuceante. La práctica basada en la evidencia aparecerá mucho más tarde, en la década de 1990. ■ Biografía Françoise Mézières nació el 18 de junio de 1909 en Hanoi, donde su padre era jurista. Cuando la familia regresó a Francia en 1919, ella tenía 10 años y no sabía leer ni escribir. Tuvo una escolaridad de comienzo difícil, interrumpida sin cesar por una salud delicada. Su padre, que no veía la utilidad de los estudios para una mujer, pronto le puso fin. No obtuvo, por tanto, ni diploma de estudios primarios ni el bachillerato. Entonces comienza a hacer trabajos menudos: pegar sobres, mecanografiar, tirar de un carretón por las noches en el mercado, etc. A través de la esgrima, se interesó en el muy reciente «diploma de Estado de gimnasia ortopédica». Obtuvo su diploma en 1939, en víspera de la invasión alemana. En 1942, Boris Dolto, que se había convertido en el director de la École Française d’Orthopédie et de Massage (EFOM) de la calle Cujas en París, le propuso enseñar en dicha escuela. En el primer encuentro, Françoise Mézières le dice: «Le aviso que yo no sé nada». Dolto toma una hoja y dibuja un croquis: «Mire, tenemos el peso de la gravedad adelante y la fuerza detrás. Piense en esto y buena suerte». 2 La esencia del descubrimiento ulterior de Françoise Mézières se opone a este aforismo emblemático de los fundamentos de la gimnasia médica en esa época. Se aplicó al trabajo, devorando libros que aprendía de memoria, hasta los números de las páginas, y empezó a enseñar. Pronto, además de la gimnasia médica, empezó a dar cursos de masaje, de fisiología, de anatomía e incluso de pedicura. En la primavera de 1947, justo cuando acababa de terminar la redacción de un opúsculo [2], una especie de compilación de la gimnasia médica de la época, hizo lo que más tarde, al establecer el futuro método, llamaría su «observación prínceps», a la cual se referirá de forma permanente hasta el final de su vida. En los años siguientes, verificó de modo «artesanal» que su observación prínceps tenía un valor científico, en el sentido de que se reproduce de manera infalible en las mismas condiciones de experimentación. En 1949, publicó Révolution en gymnastique orthopédique [3], un artículo fundador que recibió una acogida moderada, por no decir francamente hostil. Boris Dolto fue a quien primero expuso su observación. La escasa atención que le prestó Dolto la decidió a dejar la escuela de la calle Cujas y a instalarse por su cuenta para poner en práctica sus principios y proseguir con sus investigaciones. Entonces elaboró un método que, aunque balbuceante, según su opinión ya era más eficaz que las técnicas clásicas que había estado enseñando antes. Sin embargo, en 1984 comunicó la versión definitiva de las «seis leyes» que explican los fenómenos que había señalado en la observación prínceps de 1947. A falta de mejor alternativa, le dio al método naciente su propio nombre. En 1957 abandonó París y se estableció en Île-d’Elle (marisma de Poitou), donde empezó a recibir a sus primeros alumnos para impartirles una enseñanza muy confidencial. Reaccionó entonces a su ostracismo, del cual se consideraba víctima por estar entregando sus conocimientos con cuentagotas. Entonces empezó a preocuparse por la recuperación y el plagio. Así, durante un tiempo no aceptó a otros alumnos que no fueran apadrinados, a los que hacía firmar un compromiso de honor en cuanto a practicar solamente su método. La primera comunicación pública de su método la hizo en 1967 en el Centre Homéopathique de Francia, en una conferencia titulada Retour à l’harmonie morphologique par une rééducation spécialisée. En 1974 se instaló en Saint-Mont (Gers) y expresó su deseo de crear una asociación profesional junto con sus discípulos. Dimitiría de la misma en 1981, con el argumento de que se había producido un desvío conceptual y técnico. Durante los 10 años que pasó en Gers publicó algunos artículos y un pequeño libro a cuenta de autor: Originalité de la Méthode Mézières. Falleció en Noisy-sur-École el 17 de octubre de 1991, dejando a sus seguidores la carga de una difícil sucesión. “ Punto importante La creadora de uno de los principios más controvertidos de la historia de la fisioterapia moderna no tenía diploma de estudios primarios ni bachillerato. Empezó a enseñar gimnasia médica bajo la tutela de Boris Dolto. ■ Qué queda de su obra En 30 años, Mézières no logró decidirse a organizar la enseñanza estructurada que tantas veces le fue sugerida. Kinesiterapia - Medicina física
  3. 3. Método Mézières ¶ E – 26-085-A-10 Figura 1. El apoyo de los hombros contra el suelo determina la aparición de una lordosis lumbar invisible en bipedestación. La imposibilidad de la lordosis en el sector lumbar hace que se manifieste de forma instantánea en la nuca. Hubiera sido el único antídoto posible frente a las escuelas paralelas que se multiplicaban ya en vida de Mézières y a las que consideraba marginales. Puesto que no contaba con programas, documentos, una evaluación de los conocimientos o diploma, incluso ni siquiera una nómina de los asistentes a los cursos y, por supuesto, sin formación de posgrado, el mensaje tenía grandes posibilidades de sufrir distorsiones. A esto se sumaba una carencia absoluta de investigaciones clínicas y de publicaciones. Se comprende entonces que el método estuviera condenado. ■ Contenido científico Observación prínceps Una mañana de la primavera de 1947, una mujer de unos 40 años llegó a la consulta de Mézières. Fuertes dolores de columna la habían llevado a consultar en el hospital Lariboisière. Traía puesto un «corsé de cuero y hierro» que había usado noche y día durante 2 años sin resultados. La paciente presentaba una cifosis acentuada. El tipo clásico de la llamada persona asténica. Sus músculos posteriores, «antigravitatorios», parecían ser demasiado débiles y eran demasiado largos. Tras intentar aplicar sin éxito los ejercicios clásicos (que Mézières había descrito en su libro), hizo acostar a la paciente en decúbito supino. Los hombros presentaban un enroscamiento acusado con rigidez. Al presionar contra los hombros de la paciente vio producirse una enorme lordosis lumbar. Con el fin de preservar el sector lumbar, redujo la «lordosis de novo» flexionando las rodillas sobre el abdomen. Cuando la columna lumbar se apoyó de plano, la cabeza basculó hacia atrás, formando una profunda lordosis cervical (Fig. 1). Luego le extendió los miembros inferiores, con lo cual el mentón se acercó al cuello, se redujo la lordosis cervical y reapareció la lordosis lumbar. Trató entonces de que la paciente acercara primero el mentón al cuello, Kinesiterapia - Medicina física Figura 2. El impedimento de la lordosis en el sector cervical la hace reaparecer en el sector lumbar. La educación de la paciente respecto al apoyo simultáneo de la columna cervical y la columna lumbar determina la aparición de una «lordosis poplítea» y de apneas inspiratorias. después que apoyara las fosas lumbares de plano y seguidamente las dos maniobras a la vez. Con cada intento, las rodillas se flexionaban y la respiración se bloqueaba en inspiración (Fig. 2). Todo ocurría como si la cifosis no hiciera otra cosa que enmascarar esta lordosis inesperada, que se desplazaba por el cuerpo «como una anilla sobre una barra de cortina». Escribió [4]: «...Nuestra observación prínceps fue tan inesperada y los hechos constatados tan sorprendentes para un terapeuta formado con teorías ortodoxas, y que tanta admiración sentía por sus maestros, a los que hasta ese momento consideraba como verdaderos sabios, que no podía creer lo que veía. Pero la insolente verdad era tan evidente que trató de encontrar con ahínco una excepción que permitiera confirmar la regla sacrosanta. Tuvo que resignarse al sacrilegio y volver a considerar los principios ortodoxos. Faltaba descubrir las leyes y los mecanismos de este efecto fisiológico absolutamente desconocido. Entonces, a la angustia de la apostasía le sucedieron las delicias de la herejía. La acción de verificar una y otra vez, de mil modos distintos, la legitimidad de una teoría, produce una alegría indescriptible por el hecho de explicar con toda claridad las causas de todos los dismorfismos y porque a partir de ella puede desarrollarse una técnica indudablemente curativa». Leyes fundamentales [5] • Primera ley: los numerosos músculos dorsales se comportan como un solo y mismo músculo. • Segunda ley: estos músculos son demasiado fuertes y demasiado cortos. • Tercera ley: cualquier acción localizada, tanto estiramiento como contracción, provoca instantáneamente el acortamiento del conjunto del sistema. • Cuarta ley: una oposición a este acortamiento provoca de forma instantánea lateroflexiones y rotaciones de la columna y de los miembros. 3
  4. 4. E – 26-085-A-10 ¶ Método Mézières “ Punto importante La observación prínceps (1947) revela que los músculos del plano posterior, lejos de ser demasiado débiles, en realidad son muy potentes y demasiado cortos. Parecen formar una cadena continua de una punta a otra del cuerpo. De este modo, son capaces de desplazar, «como una anilla sobre una barra de cortina», la deformación que les impone su déficit de longitud. • Quinta ley: la rotación de los miembros debido al acortamiento de las cadenas se efectúa siempre en rotación interna. • Sexta ley: cualquier elongación, torsión, dolor o cualquier esfuerzo implica instantáneamente el bloqueo respiratorio en inspiración. Implicaciones de las leyes De lo analítico a lo integral La medicina y la fisioterapia asimilan la columna vertebral al mástil de un velero con sus obenques, representados por los músculos paravertebrales y la cincha abdominal. Según este modelo, si el mástil no está a escuadra en ángulo recto, hay que volver a estirar los obenques: ésta es la base conceptual de la gimnasia médica clásica. Mézières la considera errónea. Ella invitó a pensar que el individuo está como aplastado por su propia fuerza, sus propios obenques, demasiado cortos. Aunque muy numerosos, los músculos dorsales del cuerpo (los obenques) actúan como un solo músculo, tendido desde el cráneo hasta la punta de los dedos. Para Mézières, el modelo del muñeco articulado de la fisioterapia moderna es inadecuado: en un muñeco se puede mover un miembro u otro por separado, sin que influya en el resto del cuerpo. Esto no es lo que se observa en el cuerpo humano. El modelo del muñeco es lo que la primera ley destierra. Mézières lo sustituye por el modelo del títere, en el que un sistema de hilos enlaza los miembros entre sí y también al tronco. No es posible movilizar un segmento sin que todo el sistema se vea comprometido. La segunda ley indica que el hilo no se encuentra suficientemente flojo o distendido. Es demasiado fuerte y demasiado corto, de modo que tira de forma permanente de los puntos de inserción hasta deformar la estructura. Aparte de esta lectura original de la patogenia de las deformaciones, la segunda ley aporta también el concepto de integralidad: no puede pretenderse curar una parte sin tener en cuenta el todo. Françoise Mézières prefiere hablar de «integralidad» y no de «globalidad», sobre todo debido a la connotación de aproximación del último vocablo. La tercera ley expresa la desaprobación del principio analítico. Mézières no ve en ello más que una irrisoria tentativa de «atar el cuerpo con cordeles», en total contradicción con lo que realmente se observa. De la debilidad al acortamiento muscular La cuarta ley da una explicación para las deformaciones tridimensionales como la escoliosis idiopática, la cual no estaría producida por una debilidad de los músculos denominados «erectores de la columna vertebral», sino por un acortamiento de éstos. Los músculos espinales tienen «tres tendencias» que explican la deformación escoliótica: situados detrás del eje raquídeo, son flexores en sentido posterior, además de lateroflexores por ser músculos pares (situados a cada lado del eje raquídeo) y, por último, rotadores debido a su oblicuidad. 4 Mézières hizo hincapié en que la denominación inadecuada daba lugar a una comprensión errónea: según la definición de la palabra extensión (acción de desenvolver, desplegar o desenrollar algo que estaba doblado, enrollado o encogido), la denominación «músculos extensores de la columna vertebral» despertaba la idea de músculos capaces de hacernos erguir. De ahí a «músculos erectores raquídeos» no hay más que un paso. Si éstos fueran reales, la solución para las deformaciones raquídeas sería evidente: habría que fortalecerlos. Ahora bien, los músculos espinales no están unidos al cráneo por un lado y al cielo raso por otro (en estas condiciones nos levantarían y nos pondrían derechos) sino, al contrario, al cráneo por un lado y a la pelvis por el otro. En consecuencia, son esencialmente flexores posteriores. Asociados a los flexores anteriores, no nos levantan, sino que nos «aplastan». No son entonces «antigravitatorios». Mézières no consideraría el principio de «viga compuesta», supuestamente con la función de sostener la columna, ni el de «paredes de convexidad». En 2001, Eric Viel se alzaría contra «el mito indestructible de la columna vertebral en mástil de velero» [6]. La quinta ley incorpora los miembros al proceso general de deformación. Así, por abuso deliberado de lenguaje, a menudo habla de «lordosis poplítea» cuando designa la flexión de las rodillas del paciente que trata de apoyar toda la columna sobre el suelo, en la observación prínceps: «...he demostrado que la fosa poplítea constituye una tercera concavidad posterior, que se vuelve más acusada cuando desaparecen las lordosis raquídeas y viceversa» [7]. En los miembros inferiores, el estiramiento de los músculos posteriores se expresa a menudo mediante flexión de las rodillas, siempre con aumento de su rotación medial. Lo mismo ocurre con los miembros superiores, los cuales, en bipedestación espontánea, siempre cuelgan en pronación. La sexta ley hace hincapié en la importancia de la respiración durante las sesiones. Era la época de la tuberculosis y de los sanatorios antituberculosos. Pone énfasis en la expansión del tórax, en la «extensión» de la columna y en la indispensable oxigenación y, por tanto, en la fase inspiratoria. Ahora bien, la observación prínceps indica que la «compensación final» es un bloqueo respiratorio y que éste siempre se produce en inspiración. Se considera que la contracción del diafragma es un impedimento al estiramiento de los músculos posteriores. Entonces decidió trabajar sobre la espiración. “ Punto importante Las leyes fundamentales de Mézières explican los fenómenos señalados en la «observación prínceps» y acercan nuevas perspectivas sobre los mecanismos corporales. Corolarios «Adoptamos la postura corporal que nuestros músculos imponen» La postura humana es una función semiautomática: la voluntad influye de forma transitoria, mientras se piense en ello. Después, la costumbre puede más que la voluntad. Por eso, las correcciones posturales no pueden ser producto del aprendizaje y de la toma de conciencia. ¿Qué decir del fortalecimiento segmentario de los músculos espinales que rodean las cifosis con el fin de reducirlas? Kinesiterapia - Medicina física
  5. 5. Método Mézières ¶ E – 26-085-A-10 Resulta sencillo verificar que, cualquiera que sea la posición de partida, una tentativa de reducir la cifosis dorsal se acompaña forzosamente de un aumento de las lordosis adyacentes. En consecuencia, aun durante el esfuerzo, lo que se gana por un lado se pierde al mismo tiempo por otro. Al cesar el esfuerzo, las deformaciones raquídeas vuelven a su estado anterior. Éste es el «efecto de cadenas» demostrado en la observación prínceps y expresado en la tercera ley. “ Punto importante El fortalecimiento analítico de los sectores en cifosis es imposible debido al «efecto de cadenas». Mézières fue categórica al respecto: no contamos con músculos capaces de enderezarnos, estirarnos o agrandarnos. Esta afirmación fue confirmada por Graf en 2001 [8]. Lucha contra la fuerza de la gravedad Además de que es mecánicamente imposible, la lucha contra la fuerza de la gravedad no tiene ningún sentido: la bipedestación sólo es posible gracias a ella y no contra ella. Desde hace mucho tiempo, expertos en biomecánica, como Vandervael, sostienen que la bipedestación es una posición de equilibrio [9]. Es decir, que no necesita ninguna fuerza. De hecho, en los registros electromiográficos en bipedestación espontánea sólo se observan algunos arranques de contracción muscular en la pierna [10, 11]. Entonces, para erguirnos no necesitamos la contractilidad muscular (ésta sólo se produce de forma esporádica para las correcciones del equilibrio). Por consiguiente, las deformaciones adquiridas no son producto de los músculos demasiados débiles y no es algo que deba combatirse. “ Punto importante La bipedestación sólo necesita contracciones esporádicas de los músculos de la pierna. Es una posición de equilibrio. Un déficit de contractilidad no puede, por tanto, explicar las deformaciones adquiridas. El único procedimiento pertinente para restaurar la morfología consistiría en tratar de reducir la tensión en los «obenques musculares», puesto que lo que provoca las deformaciones adquiridas y los dolores del aparato locomotor es su acortamiento y no nuestra ineptitud para resistir la fuerza de la gravedad. La educación, la toma de conciencia y las exhortaciones de los padres no ejercen ningún efecto. Sólo una reeducación específica, basada en el estiramiento del plano posterior, puede ejercer de forma progresiva un efecto favorable sobre la postura. Y esto, sin que la persona se sienta obligada a pensar en ello a diario. Normalidad biológica y normalidad estadística: parangón y morfotipos La medicina física describe «morfotipos» innatos e irreversibles: los longilíneos, los brevilíneos [12], etc. A Kinesiterapia - Medicina física cada una de estas tipologías le atribuye una disciplina deportiva preferente: carrera y salto para los longilíneos, halterofilia para los brevilíneos. Mézières se opone a esto terminantemente y describe una forma humana perfecta, un modelo al que designa parangón. El acortamiento sistemático de las cadenas musculares torna improbable la existencia de este poliatleta. Nacemos «bellos y perfectos» y, si no fuera por la fatalidad de las cadenas musculares, lo seríamos siempre. Mézières insistió en distinguir la perfección morfológica, por definición objetiva, absoluta y que va a la par de una función óptima: «lo que es hermoso funciona bien», de la belleza subjetiva, relativa y variable de una persona a otra y entre las culturas. Descripción del parangón morfológico por Françoise Mézières [4]: «Ahora bien, aunque las mediciones y los cálculos son fastidiosos y fuente de errores, todos contamos con métodos muy simples y naturales, todos tenemos ojos y el sentido innato de la belleza (pese a que las modas absurdas desvirtúan el buen gusto). Así como el oído debe discernir las notas justas y las notas falsas, el ojo también debe reconocer la forma sana y el dismorfismo. Esto se verifica fácilmente al examinar a un paciente: • en anteroposterior, las clavículas, los hombros, los pezones y los espacios braquiotorácicos deben ser simétricos y estar a la misma altura; los contornos laterales del tórax deben ser rectilíneos y divergir desde las crestas ilíacas hasta el pliegue de la axila; • en posteroanterior, la nuca debe ser larga y plana (y no con dos prominencias verticales separando tres espacios). Además de la simetría, los hombros, las caderas y las escápulas no deben tener ningún relieve y el fascículo inferior del trapecio debe verse (en una persona sin sobrepeso) hasta la segunda dorsal; • en flexión anterior, con la cabeza inclinada hacia delante, la columna dorsal debe ser totalmente convexa y regular; la línea de la rodilla situarse sobre las cabezas astragalinas (y no detrás de los talones); • lateralmente, la punta del pezón debe ser la estructura más anterior, debajo de la cual el contorno anterior del tórax y del abdomen debe ser rectilíneo hasta el pubis. El contorno de la espalda debe ser bien visible, con el brazo separando un tercio del tórax atrás y dos tercios adelante. Los miembros inferiores, examinados de frente con los pies juntos desde el talón hasta la punta del primer dedo (posición que siempre debe ser cómoda), deben tocarse: la parte alta de los muslos, las rodillas, las pantorrillas y los maléolos internos, los cuales deben estar más arriba que los maléolos externos. El eje de la pierna debe pasar por el centro de la rodilla, de la línea intermaleolar y del segundo dedo. El pie debe ensancharse desde el talón hasta la punta de los dedos, los cuales deben divergir y extenderse sobre el suelo. Los bordes laterales del pie deben ser rectilíneos; el borde interno debe estar entallado por el arco interno, el cual debe ser visible». “ Punto importante A las clásicas tipologías morfológicas, Mézières contrapone el concepto de una morfología ideal y única: el parangón. 5
  6. 6. E – 26-085-A-10 ¶ Método Mézières “ Acortamiento de las cadenas Los trastornos musculoesqueléticos son el desenlace de deformaciones impuestas por la retracción sistemática de las cadenas musculares. Deformaciones Dolores Figura 3. Hipótesis musculoesqueléticos. Disfunciones patogénica Cadenas musculares Lesiones para los trastornos Postulado patogénico Este parangón se convierte en la referencia permanente de su trabajo: los dolores derivan de los dismorfismos, a su vez generados por los acortamientos de las cadenas musculares (Fig. 3). El tratamiento sintomático que consiste en intentar reducir los dolores y las disfunciones sin combatir la causa ni restaurar la morfología está destinado al fracaso. Sólo un método capaz de restaurar la morfología normal puede atacar la fuente del problema, es decir, la lordosis. Restaurar la morfología es entonces reducir las lordosis: «Sin embargo, si los espinales, en su calidad de flexores de la columna hacia atrás, producen la lordosis y, por “compensación”, la cifosis, también son rotadores y flexores laterales. Por tanto, generan escoliosis. En consecuencia, elongándolos para destruir la lordosis, se corrigen las rotaciones y las inflexiones laterales. Así se llega a esta conclusión: “lo esencial es la lordosis”» [7]. Si la deformación evoluciona de forma espontánea y durante toda la vida hacia el agravamiento, significa que no es inmutable o irreversible. Si se usan las herramientas adecuadas, es posible encaminar al paciente «polideformado» en la dirección del poliatleta: aunque se necesiten varios años y aunque no se alcance la perfección prevista. Las «tipologías morfológicas» descritas en la fisioterapia clásica son, para Françoise Mézières, nada más que deformaciones catalogadas por el hecho de que se observan con frecuencia. «La normalidad estadística en biología se usa por defecto cuando la falta de conocimientos no permite saber cuál es la normalidad biológica real.» [13] Estas «deformaciones frecuentes» son aceptadas, de forma errónea, como referencias de normalidad porque se las cree innatas. Para Françoise Mézières, sólo están favorecidas por la genética y algunas actividades específicas y por los avatares de la vida. Las tipologías morfológicas son lo opuesto del mensaje de Mézières. Con todo, su concepto de parangón tiene algo de perturbador en lo que se refiere al eugenismo. Más aún, ella persiste: «si las ruedas son circulares es porque si son cuadradas no funcionan». Lo que es cierto en una bicicleta lo es también para la compleja mecánica humana: muchos dismorfismos y algunos paramorfismos, pero una sola forma normal. Para Mézières, la adhesión al concepto de morfotipos tiene consecuencias mucho más perniciosas que su principio de forma normal: condenó cualquier posibilidad de corrección morfológica (puesto que las deformaciones serían innatas) y, por tanto, de curación de los daños colaterales relacionados con la forma anómala. En lo que se refiere al establecimiento de correspondencias dudosas entre las «tipologías morfológicas» y algunas características psíquicas, se trata, para Françoise Mézières, de «seudopsicología de café». 6 Punto importante El concepto de acortamiento de las cadenas se impuso tarde pero de forma notable. El entusiasmo se manifestó inicialmente en la nebulosa de las escuelas de adeptos a Mézières. Luego, en la década de 1980, la fisioterapia clásica y las disciplinas deportivas también lo adoptaron. A los fortalecimientos de uso corriente se añadieron los estiramientos, como «una flecha más en el arsenal terapéutico del fisioterapeuta». Muy poco tiempo después del fallecimiento de Mézières, el concepto de cadena muscular se había generalizado y desnaturalizado hasta el punto de que muy pocos conocían el origen y menos aún la definición. El hecho de ser tan interesante y el conocimiento aproximado que se tenía de esta idea impulsaron a crear otros conceptos, numerosos y hasta poco realistas [14] que, en el mejor de los casos, implicaban a músculos contiguos. La lista de combinaciones más o menos pertinentes es inmensa. Françoise Mézières definió las cadenas musculares [15] como un conjunto de músculos poliarticulares imbricados (es decir, superpuestos como las tejas de un tejado). Esta imbricación es de gran importancia porque confiere a las cadenas su potencia, su tendencia a acortarse y, sobre todo, la movilidad de las compensaciones. “ Punto importante Una cadena muscular es un conjunto de músculos poliarticulares imbricados (es decir, superpuestos como las tejas de un tejado). Mézières describió cuatro de ellas: la cadena posterior, la cadena anterointerior, la cadena braquial y la cadena anterior del cuello. Las distintas reacciones descritas en la observación prínceps obedecen a la continuidad de las cadenas y a la superposición de los músculos a modo de tejas. El método se fundó a partir de esta definición de una cadena muscular por su creadora, quien describió cuatro cadenas musculares: • la cadena posterior, que se extiende desde la parte posterior del cráneo hasta la punta de los dedos y asciende por la parte anterior de la pierna para terminar en la tuberosidad tibial (Fig. 4); • la cadena anterointerior (en el abdomen): diafragma e iliopsoas (Fig. 5); • la cadena braquial (de la cara anterior del hombro a la punta de los dedos); la forman músculos flexores y pronadores (Fig. 6); • la cadena anterior del cuello, constituida por tres músculos en la cara anterior de las vértebras cervicales: recto anterior de la cabeza, largo de la cabeza, largo del cuello (Fig. 7). Esta cadena fue demostrada en 1981 y descrita en 1984 por Françoise Mézières en Originalité de la méthode Mézières. Se trata del único concepto que no era de su propia cosecha que Mézières incluyó en su método. Kinesiterapia - Medicina física
  7. 7. Método Mézières ¶ E – 26-085-A-10 Figura 6. Cadena braquial. Figura 4. Cadena posterior. Figura 7. Cadena anterior del cuello. Figura 5. La cadena anterointerior está compuesta por el diafragma y los músculos iliopsoas. ▲ Advertencia A la cadena anterointerior a veces se la denomina erróneamente «cadena anterointerna». Principio terapéutico El principio terapéutico deriva del postulado patogénico: estas cadenas, en permanente retracción, obligan al cuerpo a doblarse como la madera del arco al tensar Kinesiterapia - Medicina física ▲ Advertencia Se pueden imaginar numerosas combinaciones de músculos contiguos y así crear otras tantas «series musculares». Su interés, esencialmente lúdico, pone de relieve el desconocimiento de la definición formulada por la creadora del concepto. la cuerda. Debido a sus «tres tendencias», los músculos de las cadenas generan deformaciones en los tres planos del espacio, las cuales, al agravarse, provocan dolores y disfunciones. 7
  8. 8. E – 26-085-A-10 ¶ Método Mézières Restauración funcional Normalización morfológica “ Punto importante Las deformaciones principales son: • la lordosis en la columna vertebral; • la rotación medial en los miembros. La cifosis no es más que la zona de transición entre dos lordosis de orientaciones divergentes. Estiramiento de las cadenas Figura 8. Principio terapéutico de Françoise Mézières. La lordosis es tan esencial para Mézières que el término se hace genérico y las otras deformaciones no son más que epígonos o apariencias diferentes de la lordosis matriz. A partir de esto, se comprende la magnitud conferida a la identificación de los dismorfismos. El estudio morfológico ocupa entonces un lugar principal. Estudio morfológico Como paso previo a cualquier tratamiento, esta valoración debe ser precisa y exhaustiva, siempre con la referencia permanente del parangón morfológico. Consiste en tres etapas: el estudio estático, el estudio dinámico y el estudio palpatorio. Estudio estático Figura 9. La mayoría de las veces, la unión de las dos lordosis principales es convexa hacia atrás porque están orientadas de forma divergente. De esto deriva el principio terapéutico: para atacar el problema en su fuente hay que alargar las cadenas, con lo cual debería normalizarse la morfología y, en consecuencia, restaurarse la función (Fig. 8). «Lo esencial es la lordosis»: entre todas las deformaciones que observó, Mézières confiere la mayor importancia a la lordosis en la columna vertebral y a la rotación medial en los miembros. Las interacciones de las cadenas acortadas acaban en la formación de una lordosis por bloque funcional. Definió el bloque funcional como una zona en la que todos los elementos del aparato locomotor son interdependientes. Así, describió dos lordosis principales: en el bloque superior (por encima de T7), la lordosis «mira hacia arriba y hacia atrás»; en el inferior, la lordosis «mira hacia abajo y hacia atrás». Dado que ambas lordosis se orientan de forma divergente, es indispensable la presencia de una zona de transición, forzosamente convexa hacia atrás (Fig. 9). La mayoría de las veces, ésta se extiende sobre una a tres vértebras. Es lo que se acostumbra a llamar cifosis. «...la cifosis sólo es posible al precio de una acentuación de las lordosis. Si éstas están impedidas, la flexión del tronco es casi imposible, lo que prueba claramente que la cifosis es la compensación de la lordosis.» [7] Por tanto, hay que prestar atención a la lordosis y reducirla a cualquier precio. 8 Se efectúa en bipedestación, en flexión anterior y en decúbito supino. Con afán de reproducibilidad, la bipedestación debe ser natural, salvo respecto a los pies que se mantienen pegados desde el talón hasta la punta. Se observa al paciente de frente, de espaldas y de ambos lados. Los puntos capitales son los siguientes. De frente y de espaldas, las líneas deben ser rectilíneas, oblicuas y simétricas. Las clavículas y las escápulas no deben mostrar ningún relieve. Debido a la rotación neutra de los fémures, los cóndilos mediales no producen una prominencia en las fosas poplíteas. Las manos cuelgan en posición neutra de pronosupinación. Las proyecciones laterales son comparativas. El punto más adelantado del tórax debe ser el pezón. Las líneas supra e inframamilar son rectilíneas: la supramamilar es oblicua hacia abajo y hacia delante y la inframamilar, hacia abajo y hacia atrás. En la zona mamilar, el brazo deja un tercio del tórax por detrás y dos tercios por delante. Las masas corporales, cabeza, escápulas y pelvis están alineadas y se proyectan en la línea de la base del quinto metatarsiano. El conjunto del cuerpo está ligeramente inclinado hacia delante con el fin de aprovechar toda la superficie del pie como un polígono de sustentación. En flexión anterior, con el fin de que el conjunto del cuerpo se proyecte en la superficie delimitada por los pies y las manos, éstas se apoyan sobre el suelo por delante de los pies y alejadas de éstos (Fig. 10). Al reducir de este modo las posibilidades de que el paciente haga trampas, se acentúan las deformaciones de los miembros y las desviaciones raquídeas (Fig. 11). La exploración en decúbito supino permite, sobre todo, comparar los contornos dorsales apoyados sobre el suelo. Partiendo del principio de que todas las personas son escolióticas, los contornos de la espalda sobre el suelo pierden su simetría y revelan la escoliosis de forma tan precisa como las gibas (Fig. 12). Estudio dinámico Comprende: • cinco maniobras fundamentales llamadas llaves (cf infra); • la elevación de los miembros inferiores. El paciente se encuentra en decúbito y el terapeuta le flexiona la cadera con la rodilla extendida. La cadena posterior, Kinesiterapia - Medicina física
  9. 9. Método Mézières ¶ E – 26-085-A-10 Figura 10. Mézières. Exploración en flexión anterior de Françoise Figura 12. En esta escoliosis, a la derecha la depresión lordótica es aguda y su vértice está cerca de la pelvis. A la izquierda, la depresión es «larga y plana». Figura 13. En esta paciente, la elevación del miembro inferior derecho provoca una compensación en inclinación cefálica hacia la derecha. La elevación del miembro inferior izquierdo provoca una convexidad lumbar izquierda, una rotación cefálica hacia la derecha y el «hundimiento del mentón». Figura 11. Este procedimiento pone de manifiesto las deformaciones de la columna y de los miembros inferiores. demasiado corta para esquivar la pelvis, va a tratar de «aflojarse», para lo cual busca una compensación que acentúa las deformaciones preexistentes. Estas compensaciones van desarrollándose de forma progresiva, en una dirección caudocraneal. Las elevaciones sucesivas de un miembro, después del otro (Fig. 13) y, por último, de ambos de forma simultánea, proporcionan informaciones complementarias y valiosas. Estudio palpatorio Se efectúa en decúbito supino e implica a la columna cervical y torácica alta: • C1 se palpa en la zona retroauricular; • entre C2-C5 se alcanzan las masas laterales; la palpación es directa y fiable; • por debajo de C5 sólo pueden alcanzarse los procesos espinosos. Son poco fiables (las vértebras a menudo presentan irregularidades en su extremo caudal) y exageran las rotaciones de los cuerpos vertebrales en las escoliosis. Debido a esta amplificación, a veces Kinesiterapia - Medicina física sucede que los procesos espinosos se palpan a la derecha del eje central, mientras que los cuerpos vertebrales están desviados a la izquierda. La palpación de C6-T3 requiere pues un ejercicio de interpretación. Este estudio comprende un número elevado de parámetros, a menudo muy sutiles. Para Mézières, se requiere mucha práctica y un sentido de observación fuera de lo común. Incluso sus más encarnizados opositores le reconocen de mala gana su pericia. Recoger estas informaciones visuales y palpatorias exige un ojo experimentado y mucha destreza. Pero esto no es lo más difícil. ¿Qué hacer con todos estos datos? Desde luego, como en cualquier situación, implica hacer una evaluación ulterior de los efectos del tratamiento. Respecto a esto, la índole pletórica y puntillosa no es forzosamente un triunfo. Se supone, sobre todo, que estos elementos están destinados a elaborar las posturas y la estrategia terapéutica. Ahora bien, esta falta de reglas que le permite a Mézières dar rienda suelta a su creatividad y a sus intuiciones desemboca en una babelización que, a la larga, se revelará letal (cf infra). 9
  10. 10. E – 26-085-A-10 ¶ Método Mézières “ Punto importante • El estudio estático informa acerca de las deformaciones producidas por el acortamiento de las cadenas. La comparación debe ser permanente, tomando como referencia el parangón. • El estudio dinámico informa acerca de las modalidades de compensación, que siempre son propias de cada persona. Técnica terapéutica El agente patógeno ha sido identificado: es el acortamiento continuo de las cadenas musculares. Su expresión básica es la lordosis. Faltaba entonces hallar el antídoto. Mézières pronto reconoció que el estiramiento pasivo sólo podía conducir a la «flacidez» y que no había un músculo «deslordosante». La cifosis de las extremidades es lo único posible: descenso del mentón, retroversión pélvica. Había que inventar entonces un principio activo original en concordancia con el ambicioso proyecto. Durante mucho tiempo habló de «contracción isométrica excéntrica», que terminó de convencer a sus detractores sobre la inanidad de todo el mensaje: si la contracción es excéntrica, no puede ser estática. Entonces Mézières corrigió el tiro: «Mi método puede definirse como una técnica apta para normalizar la forma por flexibilización de las cadenas musculares por medio de contracciones isométricas». Neutralizar las compensaciones Una contracción «isométrica excéntrica» consiste en colocar la cadena en cuestión en la posición más estirada posible, provocando su contracción sin permitir el acortamiento. La cadena se contrae, trata de acercar sus inserciones, no lo consigue y, por tanto, se alarga. Sin saberlo, reinventó la técnica de energía muscular (muscle energy) del osteópata estadounidense Mitchell, de principios del siglo XX [16]. Este trabajo, incómodo para el paciente, provoca reacciones de defensa a las que Mézières llama «compensaciones», que son propias de cada persona. El terapeuta debe neutralizar las compensaciones por todos los medios. Mézières avala la síntesis que consiste en describir su método como «un combate cuerpo a cuerpo contra las compensaciones». Reflejo antálgico a priori Este visionario concepto es de suma importancia. Se trata de una especie de presciencia subconsciente del dolor venidero. Con el fin de evitar un dolor (de aparición progresiva) e incluso antes de que se haga consciente, el sistema nervioso se ocupa de encontrar un obstáculo, un medio de ocultar el dolor, de impedir que se manifieste, que se haga consciente y molesto. En algunos casos, se trata de ocultar, olvidar un dolor que tuvo tiempo de alcanzar la conciencia debido a su rápida instauración. El proceso de ocultación reviste la forma de una postura defectuosa, una malposición, una inhibición de algunos movimientos (sin causa orgánica), todo a distancia de la zona que se va a proteger. «En realidad, el dolor siempre está ahí, pero la persona se sustrae de forma inconsciente: un reflejo la hace adoptar una posición que le impide sentirlo; así es que inmoviliza en lordosis la región dolorosa. A la larga, dicha posición se exagera y aparece, junto con la 10 deformación, tanto un bloqueo articular (que se tomará por un reumatismo), como una atrofia o una parálisis (aparente) o una impotencia; en suma, los tratamientos específicos de estos trastornos no harán más que agravarlos.» [17] El nuevo enfoque sobre la coxartrosis primaria se basa en que el acortamiento de las cadenas acentúa la curva lumbosacra y aumenta su rigidez. A la larga, esta lordosis baja se vuelve dolorosa con la movilización. Ahora bien, la movilidad de la depresión lumbosacra se produce durante el paso anterior. Sin embargo, ya que este pequeño movimiento fisiológico exacerbaría el dolor, aparece el mecanismo del reflejo antálgico a priori: sin que la persona sea consciente, el sistema nervioso se ocupa de impedir el movimiento de forma indirecta a través de la rigidez de los músculos peripélvicos. Puesto que la cadera ya no puede flexionarse, la marcha debe adaptarse: la pelvis bascula hacia atrás para que la pierna pueda avanzar. Por supuesto, la columna también participa, pero más arriba que la curva lumbosacra. La estrategia es eficaz, pero tiene un inconveniente principal: al inmovilizar la articulación de la cadera, provoca la degeneración de las superficies articulares debido a la desaparición del líquido sinovial. La destrucción articular está precedida de intensos dolores causados por la contractura de los músculos peripélvicos [14]. En la práctica, es fundamental detectar los mecanismos de reflejo antálgico a priori con el fin de poder erradicarlos. Respiración: evolución de los conceptos Cabe señalar que, si bien entre los primeros escritos (1949) y su última obra (1984) los conceptos se han perfeccionado, las concesiones son escasas. Así, en 1949, reconocía que los ejercicios respiratorios tenían alguna utilidad: «Los ejercicios respiratorios son saludables siempre que se practiquen con la columna en elongación completa» [3]. Más tarde, declaró: «No hay malas respiraciones, sino respiraciones incómodas». Por tanto, no es respirando como se consigue «liberar» la respiración. La función no crea al órgano y la morfología condiciona la función. Por tanto, sólo la corrección morfológica del tórax y de la cintura escapular es eficaz. Ahora bien, la compensación en apnea inspiratoria es sistemática desde que se tensan las cadenas musculares (en este aspecto, están afectadas las cuatro cadenas). En consecuencia, para que las posturas puedan ejercer algún efecto, es primordial preservar la libertad respiratoria en el transcurso de las sesiones, para lo cual, desde el principio del tratamiento, se usa una respiración específica. Sólo se la aplica durante las sesiones, ya que la intención no es que sirva de modelo diario. Es una respiración de trabajo que sólo sirve para neutralizar la sistemática compensación diafragmática que anula los efectos de las posturas más adecuadas. La fase clave es la espiración. Ésta es libre (sin freno y silenciosa), regular y profunda. No puede decirse que sea específicamente abdominal o torácica, ya que esto depende de cada paciente. La evolución de los conceptos de Mézières tuvo episodios de aceleración. Así, en el momento de la descripción de la cadena anterior del cuello, en 1978, clasificaba a los precervicales junto con los músculos «hipotónicos»: «Por sus mecanismos, respecto a los cuales no hay excepción, siempre son hipertónicos los músculos “lordosantes”, a saber: los dorsales, los rotadores internos, los psoas-ilíacos y el diafragma» [7]. Por el contrario, sus antagonistas siempre son hipotónicos: los precervicales, los abdominales, los cuádriceps y los rotadores externos. Seis años más tarde, clasificó a los precervicales junto con los músculos que había que estirar, debido a que eran demasiado cortos [18]. Kinesiterapia - Medicina física
  11. 11. Método Mézières ¶ E – 26-085-A-10 “ Punto importante «La respiración no se educa, se libera.» La respiración practicada durante las sesiones sólo sirve para evitar las apneas que anuncia la sexta ley. No se trata entonces de una reeducación de la respiración. Tratamiento: evolución de las técnicas «Todo el mundo cree que este asunto me vino servido. En realidad, tuve que andar a tientas, equivocarme, corregir.» Así como evolucionaron los conceptos, lo mismo ocurrió con las técnicas. En los primeros tiempos, recomendó la ampliación del tórax mediante ejercicios, con las manos sobre los hombros y rotación lateral de los brazo; llegó a aconsejar el uso de un palo sostenido con las dos manos detrás de la espalda. Más tarde, observó que la lordosis interescapular acentuada por este tipo de trabajo era con frecuencia irreducible, lo que la llevó a proscribir esta técnica: «Nunca debe adoptarse la posición en candelabro» [19]. En cuanto a la famosa posición «piernas en el airementón al pecho» (Fig. 14) que se convirtió en una especie de marca de fábrica del método, la desechó en 1979 para gran desesperación de muchos de sus discípulos. Pensaba que se intentaba reducir su arte a esta «burda caricatura» y prefirió prescindir de ella. Su pragmatismo no le impidió dar ninguna media vuelta. Tras haber exigido durante años a sus alumnos que practicaran la «autopostura», desterró la práctica el día en que se hizo tratar a sí misma por primera vez: vio claramente que las autoposturas diarias le ocasionaban graves perjuicios [20]. Una sesión es una sucesión de posturas «hechas a medida» y conectadas por la respiración de trabajo. Una postura está compuesta por una o varias maniobras mantenidas de forma activa por el paciente. Una postura no tiene una duración estándar, como tampoco se indica una sesión específica para una afección determinada. Tan sólo presenta algunos principios generales y una observación permanente y atenta de las reacciones del paciente: • aplicar de forma sistemática lo contrario a todas las compensaciones que aparecen; • perseguir el estiramiento integral. Cualquier punto de fuga se considera como una compensación que compromete el resultado de la postura; • cada interrupción del ritmo respiratorio y cada obstáculo endógeno al flujo espiratorio es asimilable a una compensación que los anula; • preferentemente, tomar posición a distancia de las zonas dolorosas; • buscar de modo constante la forma normal. La sesión comienza con la respiración de trabajo, que el paciente no debe interrumpir nunca, ni siquiera al cambiar de postura. ▲ Advertencia «No hay recetas.» La correspondencia habitual entre una afección y una maniobra terapéutica no es aplicable en el contexto de los conceptos de Mézières. Kinesiterapia - Medicina física Figura 14. caricatura. «Piernas en el aire-mentón al pecho»: una burda Las posiciones de partida más frecuentes son el decúbito supino, la posición sentada, la bipedestación con la espalda contra la pared y con apoyo facial. Al principio y al final de cada sesión, Mézières usa adyuvantes exógenos: reflexoterapia plantar, masaje del tejido conjuntivo, vibraciones. Sin embargo, fustiga la mezcla con otras técnicas (osteopatía, terapias holísticas, globalistas, exóticas, etc.). Reconoce de buen grado el valor de algunas de ellas, pero no le gustan los cócteles. El sincretismo en materia de ciencia depende menos de la amplitud del espíritu que de la «bastardización propuesta por personas sin talento que se dan ínfulas». No ve otra cosa que mercantilismo en los accesorios que se ofrecen para la práctica de las sesiones, toda vez que éstas sólo pueden hacerse en el suelo. Cada sesión dura aproximadamente una hora, durante la cual el terapeuta entra «en contacto» con el paciente. El silencio necesario para la concentración de los dos protagonistas es incompatible con la palabrería. El ritmo de las sesiones es semanal en las fases de ataque del tratamiento. Cuando el paciente ha adquirido el ritmo de la respiración y la precisión de las posturas y empiezan a aparecer los primeros resultados positivos, la frecuencia de las sesiones puede disminuir hasta hacerse mensual para un tratamiento de mantenimiento. No se indica ningún trabajo en el domicilio: «Para un juego de tenis hacen falta dos». La modalidad de autotratamiento y de automedicación está en sus comienzos. Mézières la rechaza en lo que se refiere a la reeducación. Las instrucciones de higiene de vida son lapidarias: nunca dormir boca abajo y caminar una hora al día. Todos los deportes están permitidos, incluidos la equitación o el tenis para los escolióticos. Sin embargo, es fundamental entender que el deporte es y debe ser placentero. Las indicaciones abarcan, grosso modo, las de la fisioterapia. Las contraindicaciones son escasas: los 3 primeros meses del embarazo, las enfermedades infecciosas (febriles) u oncológicas (durante el tratamiento). El único obstáculo radical es la falta de participación del paciente. Estrategia terapéutica La estrategia terapéutica y la elección de las maniobras se fundamentan en la intuición. Mézières le otorga un papel protagonista al modo empírico. De esta forma, las características ontológicas de su método se basan en la intuición y en el empirismo. A menudo citaba a Claude Bernard, quien en su discurso de ingreso al Collège de France en 1855 dijo: 11
  12. 12. E – 26-085-A-10 ¶ Método Mézières Figura 15. La compensación sistemática de la lateroflexión cefálica es el ensanchamiento del hemitórax contralateral. Figura 16. La abducción del miembro superior ensancha el hemitórax homolateral. «...la ciencia está sujeta a dos tipos de descubrimientos: unos previstos por el razonamiento o indicados por la teoría; otros, imprevistos, son descubrimientos que surgen de forma inopinada de la experimentación, no ya como corolario de la teoría y listos para confirmarla, sino siempre fuera de ella y, por consiguiente, contrarios a ella». Según su propia opinión, su método no es propenso a confirmar la práctica clásica. Es un paradigma, de aparición inopinada, cuyas consecuencias deben, lógicamente, hacer reconsiderar todos los conceptos y las técnicas conocidas. Maniobras Las maniobras representan la unidad básica del tratamiento. Se trata de movimientos de gran amplitud, pero conservando su carácter fisiológico. Se efectúan y mantienen en modo activo o activo asistido. Figura 17. La contralateral. rotación cefálica levanta el hemitórax Dos categorías de maniobras Conviene distinguir dos categorías de maniobras: • las que corrigen de entrada un dismorfismo determinado: se las conoce como «eficaces»; • las que agravan de entrada un dismorfismo determinado: se las conoce como «muy eficaces». Aunque la primera fase de una maniobra agravante consiste en empeorar una deformación, implica que antes de finalizar la postura el agravamiento provocado debe haber sido neutralizado. Se ve claramente la responsabilidad del terapeuta y se entiende la exigencia de capacidad: al igual que cualquier terapia eficaz, si se aplica mal es potencialmente peligrosa. Figura 18. La elevación de un miembro superior levanta el hemitórax homolateral. Llaves Entre las numerosas maniobras que le sirvieron para crear las posturas, Françoise Mézières dio preponderancia a cinco, probablemente a causa del carácter sistemático de las compensaciones que provocan en el tórax: • la lateroflexión cefálica ensancha el hemitórax contralateral (Fig. 15); • la abducción de un miembro superior ensancha el hemitórax homolateral (Fig. 16); • la rotación cefálica propulsa el hemitórax contralateral (Fig. 17); • la elevación de un miembro superior propulsa el hemitórax homolateral (Fig. 18); • la elevación del occipucio en el plano de la escápula y del sacro intensifica la lordosis lumbar (Fig. 19). Estas maniobras básicas constituyen una especie de alfabeto del método. Muchas sesiones comienzan por una de ellas. Las compensaciones que producen exigen ser reducidas. El tiempo, la respiración, presiones manuales o incluso maniobras correctoras se usan para neutralizar las compensaciones. Poco a poco, el encadenamiento de las posturas se impone de por sí, sin que sea posible prever su pertinencia. 12 Ejemplo 1. La abducción del miembro superior izquierdo provoca, en este paciente, una mayor dilatación del hemitórax homolateral. Se postula que esta diferencia obedece a una retracción más acusada del músculo dorsal ancho. En consecuencia, se ejerce una presión manual sobre el vértice de la deformación (Fig. 20). La maniobra finaliza cuando, ante una misma amplitud de abducción, los dos hemitórax son simétricos. Ejemplo 2. El tórax del paciente es simétrico de forma espontánea: es ancho y plano a la derecha, grueso y angosto a la izquierda. La rotación cefálica hacia la derecha acentúa la deformación espontánea. La maniobra es conocida como «agravante». A la presión manual que se ejerce sagitalmente para reducir el levantamiento del hemitórax izquierdo, es posible agregar una abducción del miembro superior izquierdo. Esta maniobra se denomina «correctora» y se usa como adyuvante (Fig. 21). «Estirar hasta recuperar la forma es el objetivo de esta técnica.» [17] Kinesiterapia - Medicina física
  13. 13. Método Mézières ¶ E – 26-085-A-10 Figura 19. En posición sentada, la elevación del occipucio en el plano de las escápulas y del sacro acentúa la lordosis. Figura 21. La rotación cefálica hacia la derecha aumenta el grosor y disminuye la anchura del hemitórax izquierdo. El terapeuta coloca el miembro superior del paciente en abducción para reducir el grosor del tórax y agrega una presión manual sobre el vértice de la deformación para mejorar la reducción. Otras maniobras Aparte de las llaves, también se emplean otras maniobras, tanto estáticas como dinámicas. La lista de ellas no puede establecerse de forma exhaustiva. Abarca desde la elevación de los miembros inferiores hasta el retroceso de la cabeza en posición cuadrúpeda, pasando por el trabajo de la mano y los dedos. Nadie puede pretender haberlas visto todas puesto que Mézières no se impuso ningún límite y, según su estado de ánimo, sus intuiciones o las afecciones encontradas, inventaba o modificaba. Ejemplo 1. El paciente padece una coxartrosis idiopática. El trabajo sobre el quinto dedo se impone debido a la correspondencia entre «el borde lateral del pie y la cadera» a nivel del sistema simpático. Es un trabajo alternado: el terapeuta mantiene el pie en la posición correcta (Fig. 22). En cada espiración, el paciente trata de separar sólo el quinto dedo. La relajación se efectúa en la fase inspiratoria. Para esta maniobra no se cuenta con un criterio de validez ni de interrupción. La única posibilidad de impregnarse del espíritu que presidía el tratamiento y atesorar las herramientas potenciales era ir a verla trabajar a menudo. Pero ella estaba muy por encima del resto y además... intimidaba. Así, algunos años después de su fallecimiento, algunos de sus alumnos creyeron ser innovadores al incorporar las «posturas dinámicas». Sin embargo, los «movimientos alternados» representaban una parte importante del arsenal que habitualmente usaba Mézières. Se trata de movimientos activos, repetidos, de gran amplitud y al ritmo de la respiración de trabajo: circunducciones de las muñecas, semicircunducciones de los tobillos, abducciones del quinto o del primer dedo del pie, dorsiflexiones Figura 20. Figura 22. El terapeuta mantiene en una posición correcta el pie del paciente y éste intenta colocar exclusivamente el quinto dedo en abducción con cada espiración. alternadas del primer dedo y los otros dedos del pie, propulsiones de los hombros, etc. Ejemplo 2. La misma coxartrosis puede tratarse mediante otra maniobra alternada: la semicircunducción de los tobillos. En decúbito, se elevan los miembros La dilatación del tórax es más acusada a la izquierda y el terapeuta ejerce una presión manual sobre el vértice de la convexidad. Kinesiterapia - Medicina física 13
  14. 14. E – 26-085-A-10 ¶ Método Mézières Figura 23. Maniobra de semicircunducción de los tobillos. Tres fases sucesivas: dorsiflexión en aducción, flexión plantar máxima y dorsiflexión en abducción. Sólo la flexión plantar se efectúa en la fase inspiratoria. inferiores, con los maléolos en la vertical del vértice de la lordosis del bloque inferior. Se solicita hacer un arco de círculo con la punta del pie. Así, se pasa de una dorsiflexión en aducción a una dorsiflexión en abducción. La inspiración se efectúa en la fase neutra de flexión plantar intermedia (Fig. 23). El criterio de interrupción es la posibilidad de efectuar la abducción de la cadera, que antes resultaba imposible. El final de una postura está determinado en general por la neutralización de todas las compensaciones. La persistencia de una sola compensación tiende a comprometer la postura en su conjunto, pues el acortamiento de las cadenas (que están conectadas unas a otras) se precipita en la brecha y allí «se enquista», al abrigo, en espera del final de la maniobra. Se entiende entonces la atención sostenida que debe prestar el terapeuta para detectar las más mínimas compensaciones y neutralizarlas una por una. Trabajo a distancia «...no es sobre el sitio del dolor donde debe trabajarse ni sobre el de la impotencia, a la que hay que tratar de anular. La causa está en otro lado...» [17] Este principio condujo a Mézières a trabajar casi siempre a distancia de las lesiones. Dado que las deformaciones se propagan en sentido craneocaudal, no descartó que un esguince recidivante del tobillo pudiera tener su origen en una contractura cervical. Sin embargo, en el contexto de un dolor cervical, aceptó trabajar directamente sobre la nuca. “ Puntos importantes • El trabajo a distancia: una regla con algunas excepciones. • El agravamiento a priori: una elección para optimizar las maniobras. ■ Discusión Fallos y aproximaciones: procedimientos y conceptos Mézières se guiaba por la intuición (cf supra). Esta característica fascinaba a unos y exasperaba a otros. Así, la generalización de las conclusiones de la observación prínceps a toda la especie humana irrita porque se revela como expeditiva y arbitraria. El procedimiento destinado 14 a verificar la reproducibilidad del fenómeno sería hoy irrisorio y la afirmación de universalidad, exagerada. Por eso, la reconstitución reiterada de la experiencia obliga a formular una observación: si bien los resultados son convergentes en líneas generales, hay que destacar una diferencia notoria. La reducción activa de la lordosis en el bloque inferior no está acompañada de forma sistemática, ni mucho menos, por la basculación de la cabeza hacia atrás con protrusión del mentón (lo que sería un signo del aumento de la lordosis cervical). Al contrario, lo frecuente es que el mentón se hunda en el cuello (indicio de una tendencia a la cifosis cervical). Esto tendería a priori a invalidar la tercera ley: los músculos posteriores no serían demasiado cortos en todas las personas. Sin embargo, con Mézières, hay que abstenerse de concluir pronto en que hay un error: aunque la protrusión del mentón indica que el paciente utiliza el occipucio como pilar superior de su lordosis, la entrada del mentón es indicio del desplazamiento del mismo pilar hacia la columna cervical. Se trataría pues de una variante frecuente, pero dependiente del mismo mecanismo. Falta decir que esta lectura unívoca ha dado origen a la tendencia de hacer entrar el mentón de forma sistemática. Ahora bien, aplicada en el momento más inoportuno, esta acción se revela patógena. Su explicación respecto a los resultados es discutible: ella pretende que el estiramiento de las cadenas musculares explique las mejorías observadas, las cuales, además, no han sido validadas mediante estudios clínicos. Ni en vida de Mézières, ni después de su muerte. Numerosos científicos se oponen de forma terminante [21, 22]. Demuestran que es imposible estirar los músculos espinales en el ser vivo. La sensación de tensión durante los estiramientos sólo se debe al estiramiento de las fascias, ricamente inervadas. La ganancia de amplitud tras los ejercicios sólo se debería, como en el caso del stretching, a una elevación del umbral doloroso en el estiramiento de las fascias. Por tanto, los resultados no se deberían a una improbable fluencia lenta, que por otra parte no se diferencia en nada de un stretching global. Su hipótesis de las deformaciones algógenas apenas resiste un análisis crítico. A título de ejemplos: • nunca fue posible correlacionar el dolor lumbar con una deformación corporal cualquiera; los escolióticos no sufren ni más ni menos que la población indemne; • el principio de la «compensación cero», de la indispensable puesta en tensión integral del sistema, está en total contradicción con algunas técnicas aplicadas. En la llamada maniobra de «extensión de los dedos del pie contra resistencia», una rodilla está flexionada. Kinesiterapia - Medicina física
  15. 15. Método Mézières ¶ E – 26-085-A-10 sacrificar en aras de la ciencia un valioso patrimonio de conceptos y de técnicas cuyos resultados terapéuticos probablemente sobrepasen el efecto placebo. Con el fin de evitar que este mensaje no sea finalmente relegado al anaquel de las técnicas de antaño y de los polvos mágicos, la práctica basada en el nivel de prueba sería hoy un paso obligado para los terapeutas que reclaman la herencia de Françoise Mézières. Además, es lamentable que los escritos de Mézières, de por sí tan escasos, no hayan sido reeditados y que, por tanto, sólo estén disponibles de manera integral para aquellos que conformaron el círculo de sus allegados. Esto debería ser suficiente para que la postura fuera inoperante. Ahora bien, se trata de un trabajo de una notable eficacia. “ Punto importante Es evidente que la obra tiene una riqueza sorprendente y que Mézières innova en materia de conceptos y de técnicas. Sin embargo: • las explicaciones de los fenómenos observados deberían ser revisadas; • los resultados reivindicados requieren validación. . ■ Bibliografía [1] Indigencia pedagógica Aunque se acepta que Mézières tenía un don de observación excepcional y que impresionó a muchos profesionales por sus intuiciones fulgurantes, es evidente que la pedagogía y la organización de su enseñanza dejan mucho que desear. La escasez de escritos ocasiona distorsiones claras del mensaje (sesiones de grupo, musculación, trabajo sobre la inspiración, aprendizaje de la postura correcta, pruebas escritas en clase, enfoque seudopsicológico y/o sesiones de osteopatía). Debido a la falta de control de los conocimientos y de diploma, hubo casi tantas comprensiones distintas de su mensaje como alumnos. Por tanto, no es sorprendente la abundancia de escuelas paralelas donde se codean lo mejor y lo peor. Para el paciente, al igual que para el profesional que solicita la práctica, es muy difícil separar lo bueno de lo malo o saber si la práctica de un terapeuta que se confiesa «mezierista» se ajusta a la enseñanza de la maestra desaparecida. Aunque, para muchos, la única persona que nunca siguió a Mézières fue... la propia Mézières. La sanción de esta valoración negativa fue la balcanización de su escuela, el desconocimiento de los conceptos y la distorsión de las técnicas. Es por tanto legítimo preguntarse sobre la pertinencia de la denominación «método Mézières», si se tiene en cuenta que el conocimiento de los conceptos parece estar mal distribuido y que las prácticas se revelan divergentes [23]. [2] [3] [4] [5] [6] [7] [8] [9] [10] [11] [12] [13] [14] [15] “ Punto importante El grado de diversidad, tanto en términos de conceptos como de técnicas, en el contexto de lo que se convino en llamar «método Mézières», obliga a preguntarse sobre la pertinencia de esta denominación. Sólo quedan los escritos. Los de Mézières, escasos, son hoy imposibles de encontrar. [16] [17] [18] [19] [20] ■ Conclusión [21] El entusiasmo repentino por un método que no fue validado respecto a sus conceptos y técnicas suele ir seguido por una desgracia radical y se corre el riesgo de [22] Kinesiterapia - Medicina física Remondière R. Histoire des savoirs et des pratiques en kinésithérapie. EMC (Elsevier Masson SAS, Paris), Kinésithérapie-Médecine physique-Réadaptation, 26-005-A20, 2008. Mézières F. La gymnastique statique. Paris: Librairie Amédée Legrand & Cie; 1947. Mézières F. Révolution en gymnastique orthopédique. Paris: Librairie Amédée Legrand & Cie; 1949. Mézières F. In: Méthode Mézières et fonction du sympathique. L’homéopathie française. Paris: G. Doin & Cie; 1972. p. 195-215 (n°4). Mézières F. In: Originalité de la méthode Mézières. Paris: Maloine; 1984. p. 15-6. Viel E. La colonne vertébrale en mât de bateau à voile, un mythe indestructible. Kinésithérapie, les cahiers. 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  16. 16. E – 26-085-A-10 ¶ Método Mézières [23] Nisand M. Prise en charge du patient lombalgique : les techniques Mézières. [mémoire d’expert], Conférence de consensus de l’AFREK/WCPT-Europe 3rd Europe- 13 et 14 novembre 1998. 57p. Para saber más Goussard JC. La méthode Mézières. Rev Méd Orthop 1987;8:23-5 (et 1987;9:15-7). www.reconstruction-posturale.com/v2-ciprp/. www.mezieres.eu/. www.passeportsante.net/fr/Therapies/Guide/Fiche.aspx?doc= methode_mezieres_th. http://fr.wikipedia.org/w/index.php?title=Cha%C3%AEne_ musculaire&oldid=23528283. http://fr.wikipedia.org/w/index.php?title=Fran%C3%A7oise_ M%C3%A9zi%C3%A8res&oldid=40620553. http://fr.wikipedia.org/w/index.php?title=M%C3%A9thode_ M%C3%A9zi%C3%A8res&oldid=40620646. http://fr.wikipedia.org/w/index.php?title=Reconstruction_ Posturale&oldid=40620513. M. Nisand, Kinésithérapeute, ancien assistant de Françoise Mézières responsable technique du diplôme universitaire de Reconstruction Posturale® à l’université de Strasbourg (m.nisand@free.fr). 14, rue Wimpheling, 67000 Strasbourg, France. Cualquier referencia a este artículo debe incluir la mención del artículo original: Nisand M. Méthode Mézières. EMC (Elsevier Masson SAS, Paris), Kinésithérapie-Médecine physique-Réadaptation, 26-085-A-10, 2010. Disponible en www.em-consulte.com/es Algoritmos 16 Ilustraciones complementarias Vídeos / Animaciones Aspectos legales Información al paciente Informaciones complementarias Autoevaluación Caso clínico Kinesiterapia - Medicina física

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