El turismo en España es un sector clave que representa el 11% del PIB y atrae a 65 millones de turistas anualmente, destacándose como la segunda potencia turística mundial. La oferta turística se ha diversificado desde los años 60, abarcando desde turismo de playa hasta cultural y rural, aunque enfrenta desafíos como la estacionalidad, concentración de demanda y un impacto medioambiental significativo. A pesar de sus problemas, el turismo sigue siendo un motor económico fundamental que impulsa el empleo y el desarrollo regional.