La Restauración Europea buscó restablecer el Antiguo Régimen en Europa entre 1815 y 1830 tras derrotar a Napoleón. El Congreso de Viena reorganizó Europa restableciendo fronteras y principios como la legitimidad y el equilibrio de poder. Sin embargo, las ideas de la Revolución Francesa se habían difundido y existía tensión entre quienes querían reformas y las potencias que buscaban el statu quo.