El documento describe la posición de la mujer en diferentes períodos de la historia judía. En tiempos bíblicos, la mujer tenía una posición subordinada al hombre pero también había leyes que prohibían el abuso. En tiempos post-bíblicos, su estatus mejoró aunque permaneció limitado. En el judaísmo ortodoxo actual, la mujer tiene muy poca participación ritual, mientras que en el reformado y conservador tiene mayores derechos e igualdad con el hombre.