Este documento describe la evolución de los reinos cristianos en la Península Ibérica entre los siglos VIII y XIII, desde los primeros núcleos de resistencia al Islam hasta la consolidación de los reinos de Asturias-León, Navarra, Aragón, Castilla y Cataluña. Explica cómo estos reinos fueron expandiéndose y repoblando los territorios conquistados a Al-Andalus, especialmente durante la fragmentación del califato de Córdoba en reinos taifas.