Las presentaciones efectivas captan la atención del público y transmiten un mensaje claro y relevante. Se recomienda establecer una buena introducción, simplificar el contenido en tres puntos, utilizar el lenguaje no verbal adecuadamente y contar historias para conectar con la audiencia. Además, es importante interactuar con el público y utilizar herramientas de apoyo visual que enriquezcan la presentación sin sobrecargarla.