Un estudio realizado por la Fundación Británica del Corazón encontró que las personas que fuman tienen un 70% más de probabilidades de sufrir depresión o ansiedad que los no fumadores. Los fumadores tienden a creer que fumar los ayuda a relajarse durante el estrés, pero en realidad crea un círculo vicioso de abstinencia y consumo de nicotina que empeora la ansiedad. Dejar de fumar puede mejorar la salud mental, ya que quienes llevan más de un año sin fumar muestran niveles similares