






















El documento analiza la dictadura franquista (1936-1975), caracterizándola como un estado autoritario y totalitario, cuyo origen y consolidación se debieron a condiciones militares, políticas e internacionales. La figura de Francisco Franco es presentada como camaleónica, adaptable y esencial para el mantenimiento del régimen, respaldado por el ejército y alianzas con los fascismos europeo. Se exploran las complejas dinámicas de la oposición y las divisiones internas en el bando nacional que permitieron a Franco afianzarse en el poder.






















