La increencia
Rebeca Reynaud
Raíces antropológicas
• La increencia, que es una fe
invertida, es resultado de una
opción. Nadie llega a la fe por un
camino puramente racional, porque
la fe es gracia de Dios y, desde el
punto de vista del hombre, es fruto
de una decisión libre y razonable.
Para llegar a la fe el hombre debe
libremente creer y comprometerse
a vivir de acuerdo a esa decisión.
La increencia: opción existencial
• La increencia es fruto de una decisión
existencial.
• ¿Qué explica una postura de rechazo a Dios?
Su raíz está en el mismo hombre. Cuando el
hombre examina su corazón comprueba su
inclinación al mal y se siente anegado por
muchos males que no pueden tener origen en
su Creador
• Los factores intelectuales, volitivos y
culturales son de gran importancia.
• La razón y la libertad del
individuo, la vida emocional, la
vida moral, las fuerzas que actúan
en la existencia, etc., influyen de
manera decisiva. El hombre puede
decidir no dejarle espacio a Dios,
o bien, encontrar sólo en Dios su
plenitud humana. Las raíces de la
increencia se encuentran en el
conocimiento, en la libertad y en
la pregunta humana por el sentido
de la vida.
Existe una tentación de la libertad
• La autonomía moral: le convierte
en creador de los valores, no
supeditado a una verdad y a un
bien objetivo, sino que el yo
decide lo que está bien y lo que
está mal. El hombre no se
supedita a nada ajeno a sí mismo,
disolviendo así la relación de la
libertad con la verdad.
La cuestión del sentido: lo que el hombre es,
lo que hace
• La pregunta por el sentido de la vida surge ante las grandes
interrogantes de la vida y da lugar a una experiencia de sentido o
de sin-sentido.
• LO QUE EL HOMBRE ES: ¿Qué es el hombre? ¿de dónde viene y
adónde va? ¿Cómo entender las limitaciones que experimenta al
mismo tiempo que se siente ilimitado en sus deseos?
• LO QUE HACE: el sentido del esfuerzo y del trabajo.
• LO QUE SUCEDE: la amistad, el amor, el dolor, el mal, la muerte,
la enfermedad, algo que produce una conmoción existencial. Si la
vida carece de sentido todo es absurdo.
¿Tiene sentido la vida?
• La propuesta postmoderna
invita a renunciar a los
“grandes relatos” y atenerse
a la vida corriente sin más
cuestionamientos. En
cambio, si se afirma que la
vida tiene sentido, se debe
evitar el riesgo de dar una
respuesta utilitarista.
• El Concilio Vaticano II afirma: “En
realidad el misterio del hombre
sólo se esclarece a la luz del
misterio del Verbo Encarnado”
(GS 22).
El mal
• El ateísmo a veces aparece
como violenta protesta
contra la existencia del mal
en el mundo.
• Otras veces, el excesivo
apego a la tierra puede
dificultar el acceso del
hombre a Dios.
• Cuatro formas de increencia:
• A) secularismo
• B) indiferencia religiosa
• C) agnosticismo y
• D) deísmo
El Secularismo está ligado al ateísmo
• La secularización afecta a una visión general del hombre y
de su puesto en el cosmos. Indica la progresiva disolución de
lo santo o sagrado en lo mundano o profano.
• A la religión se le ve como algo privado.
• El mundo se ve como un lugar bajo el gobierno del hombre
para la libre investigación, creación y glorificación.
• El secularismo se convierte en una visión ideológica, cerrada
en sí misma, donde no hay lugar para la fe ni para la moral.
La indiferencia religiosa
• Se caracteriza por la ausencia de
inquietud religiosa
• Hay un desinterés religioso.
• Puede ir unida a la secularización de
la vida y de la sociedad, la
percepción del pluralismo religioso,
el consumismo. Rige la ley de la
espontaneidad.
Agnosticismo y deísmo
• Agnosticismo: no digo que Dios
exista o no sino que no lo puedo
conocer con mis sentidos.
• Agnosticismo y deísmo son
formas de ateísmo práctico,
porque posibilitan modos de
vivir como si Dios no existiera.
• El deísmo niega la providencia
divina y la religión revelada.
Dios queda relegado a ser el
origen de todo.
El Concilio Vaticano II, en Gaudium et Spes
dice:
• Quienes voluntariamente
pretenden aparta de su
conocimiento a Dios y
soslayar las cuestiones
religiosas, no siguen el
dictamen de su
conciencia y no carecen
de culpa (GS 19).
Ateísmo
• El ateísmo acaba en el desprecio a la
persona humana, de lo cual son
testimonio la lucha de clases marxista y
el militarismo (Juan Pablo II, Enc.
Centessimus annus, n. 14).
• Frente a la increencia la Teología
Fundamental tiene dos actividades: la
apologética y el diálogo.
En la Conferencia de la Mujer, Juan Pablo II le dijo
a la delegada del Vaticano, Mary Ann Glendon
• Ante la dificultad de alcanzar un
consenso con las feministas, en
Beijing, le aconsejó que
buscaran el diálogo. Dijo:
• Acepten lo que se pueda
aceptar, rechacen lo que no se
pueda aceptar y busquen el
diálogo con las personas, ya que
todas están hechas a imagen y
semejanza de Dios.
Apologética y diálogo
• La apologética da una respuesta,
mientras que en el diálogo las
respuestas apuntan a nuevas
preguntas (Seckler).
• La existencia de Dios no cuenta
con una comprobación empírica,
pero tampoco la no existencia de
Dios la tiene ni, por definición, la
puede tener.
Sin Dios, nada tiene sentido
• Sin Dios todo es absurdo y carece de
importancia, también el hecho de
buscar una respuesta; la angustia
constituye la experiencia filosófica
fundamental (Sartre), y el suicidio el
único problema filosófico (Camus).
• Benedicto XVI escribe: “el hombre
necesita a Dios, de lo contrario queda
sin esperanzas” (Enc. Spe salvi, 23).
San Ireneo comenta
• “La gloria de Dios es el hombre
viviente, y la vida del hombre es
la visión de Dios”. Luego dice:
“La gloria del hombre es Dios;
ahora bien, el receptor de la
operación de Dios, de toda su
sabiduría y de toda su potencia
es el hombre” (Adversus
Haereses, IV, 20, 7 y 30,2)
•Hasta ahora, ¿cuál
es la idea que más
te ha llamado la
atención?
¡Oh oh!
El hombre es un enigma
• En sus Confesiones San Agustín dice que el hombre es “un gran
enigma” (magna quaestio) y “un gran abismo” (grande profundum),
enigma y abismo que sólo Cristo ilumina y colma. Esto es importante:
quien está lejos de Dios también está lejos de sí mismo, alienado de sí
mismo, y sólo puede encontrarse a sí mismo si se encuentra con Dios.
De este modo, el ser humano logra llegar a sí mismo, a su verdadero
yo, a su identidad.
¿Hasta dónde me toca a mí y hasta dónde a
Dios?
• Se requiere discernimiento y
oración. A todo el que va a
visitar al Santísimo y hace
silencio interior, Dios le habla.
Dios no está lejos como parece.
Tenemos a la mano la Biblia y el
Catecismo de la Iglesia Católica.
Un día tiene 96 cuartos de hora,
¿por qué no dedicarle un cuarto
de hora a Dios?
La conversión, según Joseph Ratzinger es
• Dejar de vivir como viven todos,
dejar de obrar como obran
todos, dejar de sentirse
justificados ante actos dudosos
por el hecho de que los demás
hacen lo mismo; comenzar a ver
la propia vida con los ojos de
Dios; por lo tanto, tratar de
hacer el bien. No estar
pendiente del juicio de la
mayoría, sino del juicio de Dios.
Todo esto no significa moralismo
Quien reduce el cristianismo a
la moralidad pierde de vista la
esencia del cristianismo: el
don de una nueva amistad, el
don de la comunión con
Jesús. Quien se convierte a
Cristo no quiere tener
autonomía moral, no
pretende construir con sus
fuerzas su propia bondad.
Metanoia, “conversión”
• Significa salir de la autosuficiencia,
descubrir y aceptar la propia
indigencia, la necesidad de los demás
y la necesidad de Dios… La vida sin
conversión es autojustificación (yo no
soy peor que los demás).
• El yo se abre de nuevo al tú en toda
su profundidad, y así nace un nuevo
nosotros (cfr. La nueva evangelización
según J. Ratzinger, 10-XII-2000).
Sólo en Cristo el tema de Dios se hace
concreto
• Cristo es la concretización del “Yo soy”, la
respuesta al deísmo. Cristo es el camino.
No se trata de imitar a Cristo (sería un
anacronismo) sino de identificarse con él.
• Todos tenemos sed de infinito, de una
libertad infinita, de una felicidad ilimitada.
La droga sólo se explica así. Seguir a Cristo
es un tema “mistérico”. La Cruz pertenece
al misterio divino, es la expresión de su
amor hasta el extremo (Juan 13,1). Quien
omite la Cruz omite la esencia del
cristianismo.
Bibliografía
• Cesar Izquierdo, Teología Fundamental, EUNSA,
Pamplona 2009.
• Joseph Ratzinger, “La nueva evangelización”, 10-XII-
2000. Se recomienda leerla.

10 fundamental la increencia

  • 1.
  • 2.
    Raíces antropológicas • Laincreencia, que es una fe invertida, es resultado de una opción. Nadie llega a la fe por un camino puramente racional, porque la fe es gracia de Dios y, desde el punto de vista del hombre, es fruto de una decisión libre y razonable. Para llegar a la fe el hombre debe libremente creer y comprometerse a vivir de acuerdo a esa decisión.
  • 3.
    La increencia: opciónexistencial • La increencia es fruto de una decisión existencial. • ¿Qué explica una postura de rechazo a Dios? Su raíz está en el mismo hombre. Cuando el hombre examina su corazón comprueba su inclinación al mal y se siente anegado por muchos males que no pueden tener origen en su Creador • Los factores intelectuales, volitivos y culturales son de gran importancia.
  • 4.
    • La razóny la libertad del individuo, la vida emocional, la vida moral, las fuerzas que actúan en la existencia, etc., influyen de manera decisiva. El hombre puede decidir no dejarle espacio a Dios, o bien, encontrar sólo en Dios su plenitud humana. Las raíces de la increencia se encuentran en el conocimiento, en la libertad y en la pregunta humana por el sentido de la vida.
  • 5.
    Existe una tentaciónde la libertad • La autonomía moral: le convierte en creador de los valores, no supeditado a una verdad y a un bien objetivo, sino que el yo decide lo que está bien y lo que está mal. El hombre no se supedita a nada ajeno a sí mismo, disolviendo así la relación de la libertad con la verdad.
  • 6.
    La cuestión delsentido: lo que el hombre es, lo que hace • La pregunta por el sentido de la vida surge ante las grandes interrogantes de la vida y da lugar a una experiencia de sentido o de sin-sentido. • LO QUE EL HOMBRE ES: ¿Qué es el hombre? ¿de dónde viene y adónde va? ¿Cómo entender las limitaciones que experimenta al mismo tiempo que se siente ilimitado en sus deseos? • LO QUE HACE: el sentido del esfuerzo y del trabajo. • LO QUE SUCEDE: la amistad, el amor, el dolor, el mal, la muerte, la enfermedad, algo que produce una conmoción existencial. Si la vida carece de sentido todo es absurdo.
  • 7.
    ¿Tiene sentido lavida? • La propuesta postmoderna invita a renunciar a los “grandes relatos” y atenerse a la vida corriente sin más cuestionamientos. En cambio, si se afirma que la vida tiene sentido, se debe evitar el riesgo de dar una respuesta utilitarista. • El Concilio Vaticano II afirma: “En realidad el misterio del hombre sólo se esclarece a la luz del misterio del Verbo Encarnado” (GS 22).
  • 8.
    El mal • Elateísmo a veces aparece como violenta protesta contra la existencia del mal en el mundo. • Otras veces, el excesivo apego a la tierra puede dificultar el acceso del hombre a Dios. • Cuatro formas de increencia: • A) secularismo • B) indiferencia religiosa • C) agnosticismo y • D) deísmo
  • 9.
    El Secularismo estáligado al ateísmo • La secularización afecta a una visión general del hombre y de su puesto en el cosmos. Indica la progresiva disolución de lo santo o sagrado en lo mundano o profano. • A la religión se le ve como algo privado. • El mundo se ve como un lugar bajo el gobierno del hombre para la libre investigación, creación y glorificación. • El secularismo se convierte en una visión ideológica, cerrada en sí misma, donde no hay lugar para la fe ni para la moral.
  • 10.
    La indiferencia religiosa •Se caracteriza por la ausencia de inquietud religiosa • Hay un desinterés religioso. • Puede ir unida a la secularización de la vida y de la sociedad, la percepción del pluralismo religioso, el consumismo. Rige la ley de la espontaneidad.
  • 11.
    Agnosticismo y deísmo •Agnosticismo: no digo que Dios exista o no sino que no lo puedo conocer con mis sentidos. • Agnosticismo y deísmo son formas de ateísmo práctico, porque posibilitan modos de vivir como si Dios no existiera. • El deísmo niega la providencia divina y la religión revelada. Dios queda relegado a ser el origen de todo.
  • 12.
    El Concilio VaticanoII, en Gaudium et Spes dice: • Quienes voluntariamente pretenden aparta de su conocimiento a Dios y soslayar las cuestiones religiosas, no siguen el dictamen de su conciencia y no carecen de culpa (GS 19).
  • 13.
    Ateísmo • El ateísmoacaba en el desprecio a la persona humana, de lo cual son testimonio la lucha de clases marxista y el militarismo (Juan Pablo II, Enc. Centessimus annus, n. 14). • Frente a la increencia la Teología Fundamental tiene dos actividades: la apologética y el diálogo.
  • 14.
    En la Conferenciade la Mujer, Juan Pablo II le dijo a la delegada del Vaticano, Mary Ann Glendon • Ante la dificultad de alcanzar un consenso con las feministas, en Beijing, le aconsejó que buscaran el diálogo. Dijo: • Acepten lo que se pueda aceptar, rechacen lo que no se pueda aceptar y busquen el diálogo con las personas, ya que todas están hechas a imagen y semejanza de Dios.
  • 15.
    Apologética y diálogo •La apologética da una respuesta, mientras que en el diálogo las respuestas apuntan a nuevas preguntas (Seckler). • La existencia de Dios no cuenta con una comprobación empírica, pero tampoco la no existencia de Dios la tiene ni, por definición, la puede tener.
  • 16.
    Sin Dios, nadatiene sentido • Sin Dios todo es absurdo y carece de importancia, también el hecho de buscar una respuesta; la angustia constituye la experiencia filosófica fundamental (Sartre), y el suicidio el único problema filosófico (Camus). • Benedicto XVI escribe: “el hombre necesita a Dios, de lo contrario queda sin esperanzas” (Enc. Spe salvi, 23).
  • 17.
    San Ireneo comenta •“La gloria de Dios es el hombre viviente, y la vida del hombre es la visión de Dios”. Luego dice: “La gloria del hombre es Dios; ahora bien, el receptor de la operación de Dios, de toda su sabiduría y de toda su potencia es el hombre” (Adversus Haereses, IV, 20, 7 y 30,2)
  • 18.
    •Hasta ahora, ¿cuál esla idea que más te ha llamado la atención? ¡Oh oh!
  • 19.
    El hombre esun enigma • En sus Confesiones San Agustín dice que el hombre es “un gran enigma” (magna quaestio) y “un gran abismo” (grande profundum), enigma y abismo que sólo Cristo ilumina y colma. Esto es importante: quien está lejos de Dios también está lejos de sí mismo, alienado de sí mismo, y sólo puede encontrarse a sí mismo si se encuentra con Dios. De este modo, el ser humano logra llegar a sí mismo, a su verdadero yo, a su identidad.
  • 20.
    ¿Hasta dónde metoca a mí y hasta dónde a Dios? • Se requiere discernimiento y oración. A todo el que va a visitar al Santísimo y hace silencio interior, Dios le habla. Dios no está lejos como parece. Tenemos a la mano la Biblia y el Catecismo de la Iglesia Católica. Un día tiene 96 cuartos de hora, ¿por qué no dedicarle un cuarto de hora a Dios?
  • 21.
    La conversión, segúnJoseph Ratzinger es • Dejar de vivir como viven todos, dejar de obrar como obran todos, dejar de sentirse justificados ante actos dudosos por el hecho de que los demás hacen lo mismo; comenzar a ver la propia vida con los ojos de Dios; por lo tanto, tratar de hacer el bien. No estar pendiente del juicio de la mayoría, sino del juicio de Dios.
  • 22.
    Todo esto nosignifica moralismo Quien reduce el cristianismo a la moralidad pierde de vista la esencia del cristianismo: el don de una nueva amistad, el don de la comunión con Jesús. Quien se convierte a Cristo no quiere tener autonomía moral, no pretende construir con sus fuerzas su propia bondad.
  • 23.
    Metanoia, “conversión” • Significasalir de la autosuficiencia, descubrir y aceptar la propia indigencia, la necesidad de los demás y la necesidad de Dios… La vida sin conversión es autojustificación (yo no soy peor que los demás). • El yo se abre de nuevo al tú en toda su profundidad, y así nace un nuevo nosotros (cfr. La nueva evangelización según J. Ratzinger, 10-XII-2000).
  • 24.
    Sólo en Cristoel tema de Dios se hace concreto • Cristo es la concretización del “Yo soy”, la respuesta al deísmo. Cristo es el camino. No se trata de imitar a Cristo (sería un anacronismo) sino de identificarse con él. • Todos tenemos sed de infinito, de una libertad infinita, de una felicidad ilimitada. La droga sólo se explica así. Seguir a Cristo es un tema “mistérico”. La Cruz pertenece al misterio divino, es la expresión de su amor hasta el extremo (Juan 13,1). Quien omite la Cruz omite la esencia del cristianismo.
  • 25.
    Bibliografía • Cesar Izquierdo,Teología Fundamental, EUNSA, Pamplona 2009. • Joseph Ratzinger, “La nueva evangelización”, 10-XII- 2000. Se recomienda leerla.