El documento explora las raíces antropológicas e intelectuales de la increencia. La increencia es el resultado de una decisión existencial influenciada por factores como la razón, la libertad y la búsqueda humana de sentido. La fe, en contraste, es un don de Dios que requiere una decisión libre y razonable de creer. La vida carece de sentido sin Dios, y sólo en Cristo el ser humano puede encontrar su verdadera identidad y propósito.