El documento describe cómo Internet se ha convertido en un espacio para la propagación de rumores, especialmente en relación con el estado de salud del presidente Chávez. Los rumores carecen de responsables claros y se difunden rápidamente en las redes sociales con el objetivo de desestabilizar al gobierno. Además, los medios tradicionales replican estos rumores sin verificarlos, lo que demuestra cómo Internet ahora influye en la construcción de noticias.