El documento define el lobby como la actividad de influir en las autoridades públicas para que tomen decisiones que favorezcan los intereses de ciertos grupos. Explica que la palabra proviene del inglés "lobby" que significa sala de estar, refiriéndose a los salones donde políticos y comerciantes conversaban con diputados. Finalmente, señala que aunque el lobby intenta influir decisiones a favor de grupos particulares, se diferencia de la corrupción al no ofrecer pagos a cambio.