Las bestias acuerdan con el león que le darán una presa cada día a cambio de que no las ataque. Un día, la liebre que deben ofrecer como presa engaña al león diciéndole que otro león se ha comido la presa y lo reta a luchar. La liebre guía al león enfurecido hasta un pozo donde éste ve su reflejo y, creyéndolo el otro león, se lanza y muere ahogado. De este modo, la liebre libera a las demás bestias del miedo al león con su ast