El tratamiento farmacológico forma parte integral del tratamiento multimodal del TDAH, el cual incluye medicamentos estimulantes como el metilfenidato y no estimulantes como la atomoxetina. Estos fármacos actúan reequilibrando los circuitos cerebrales para mejorar la atención, control de impulsos e hiperactividad. El tratamiento farmacológico debe ser supervisado por un médico y combinarse con intervenciones psicológicas, familiares y escolares para lograr los mejores resultados a largo plazo.