El documento discute el origen del nombre "Santiago" y las diferentes personas con el nombre de Jacobo mencionadas en el Nuevo Testamento. Explica que Casiodoro de Reina tradujo el nombre "Iakobos" como "Santiago" en algunos casos y "Jacobo" en otros, y que "Santiago" proviene de la evolución del nombre "San Jacobo" en español. También analiza las enseñanzas de la Epístola de Santiago y sus similitudes con las de Jesús.