Este documento describe tres enfoques para medir la pobreza en México: el enfoque indirecto de subsistencia que se centra en la falta de ingresos, el enfoque directo de necesidades básicas que examina la satisfacción de necesidades como alimentos y servicios, y el enfoque de capacidades que considera la habilidad para participar en la sociedad. También distingue entre pobreza extrema definida por falta de alimentos, y pobreza moderada donde se cubren necesidades básicas pero no todas.