El documento describe el funcionamiento de una central termosolar, que utiliza la radiación solar para calentar un fluido y generar energía eléctrica a través de un ciclo termodinámico. Se destacan las ventajas de esta tecnología, como la capacidad de almacenamiento térmico con sales y su bajo impacto ambiental al no emitir gases contaminantes. Además, se menciona que la mayor parte de estas instalaciones se encuentra en Andalucía, y su periodo de amortización es de 25 años.