Los alelos letales son mutaciones genéticas que causan la muerte del organismo. Pueden ser dominantes, causando la muerte en heterocigosis, o recesivos, causando la muerte solo en homocigosis. Un ejemplo es el gen para el color amarillo en ratones, donde los homocigotos AYAY mueren pero los heterocigotos AY A son viables. Otro ejemplo son los gatos Manx, que carecen de cola debido a un alelo letal dominante, muriendo los homocigotos.