El plan de clase propone tres sesiones para enseñar a los estudiantes a comparar fracciones. La primera sesión usa figuras como pasteles y pizzas para que los estudiantes identifiquen fracciones equivalentes. La segunda sesión usa un problema sobre la compra de limones para que los estudiantes desarrollen tablas y representen fracciones. La tercera sesión usa bolsas de fresas representadas en el pizarrón para que los estudiantes identifiquen la relación entre fracciones y sus partes equivalentes.