El documento discute el uso de materiales educativos para enriquecer la práctica docente. Señala que los materiales deben facilitar un aprendizaje más eficiente y duradero para los estudiantes. Describe diferentes tipos de materiales tradicionales y no tradicionales que se pueden utilizar para enseñar matemáticas y ciencias sociales, incluidos libros, pizarras, calculadoras, materiales de desecho y recursos del entorno local. También cubre estrategias docentes y formas de evaluar la efectividad de los materiales