Los activos corrientes son aquellos que pueden convertirse en efectivo en menos de un año e incluyen caja, bancos, inversiones a corto plazo, cartera y existencias. Son importantes para que la empresa pueda operar mediante la adquisición de mercancías, pago de nóminas y gastos, y adquisición de activos fijos. Dentro de los activos corrientes se encuentran la caja, caja chica, bancos, fondos rotativos, inversiones financieras equivalentes a efectivo, cuentas por cobr