El caos

                                                       Borges abre los ojos y la luz es igual ante su rostro. La muerte es continua en la oscuridad como un
                                                       vértigo profundo y profuso        como un laberinto malherido       humedad hendida en tabique que se
                                                       precipita al caos. Desiderata social. Desiderio ancestral. Lenguaje senil que irrita. Militante de la
                                                       muerte. Abonamos la tierra que removerá nuestra tumba. Reímos de los apocalípticos sentidos de
09/2009                                                Jonás. Mentimos. Volvemos a la tumba. Somos lumbre aireada y confesa. Sembramos nuestro cosmos
                                                       en la memoria del nombre: elemento pesado e inconexo soberbio gemelo del cuerpo. Gesto
                                                       centrífugo. Borges abriendo los ojos.

                                                       Luis Perozo Cervantes




                                                                  EN LA SED DE LAS NOCHES
                                                                     En la sed de las noches
                                                                         junto al fuego,
                                                                    en los hondos laberintos
                                                                           de la espera,
                                                                      más allá de las hojas,
                                                                            del fulgor
                                                                         de los nísperos
  Me invento un futuro en el tiempo lineal                                                                               De la cima de la montaña del este
                                                                   de las tierras de labranzas                           surge la luna blanca y resplandeciente.
  Música              sonido       canto mediático
  Poesía              palabra      español mediático                  alfarero de palabras                               El semblante de la madre no nacida
  Sólo soy lo que digan ser                                               para el canto.                                 una vez y otra aparece en mi mente.
  Acuerdos                                                         JOSÉ FRANCISCO ORTÍZ
  Milka García                                                                                                           Tshang-Yang Guianmtso
                                                                            LÉGAMOS
                                                                                                                         Sexo Dalai-Lama del Tíbet
LOCARIO DE DIVULGACIÓN. SI QUIERES PUBLICAR EN ESTAS PÁGINAS BUSCA A MILKA GARCÍA, O ENVÍA UN PAR DE TUS TEXTOS A: REFUGIO_DE_LUZ_2009@HOTMAIL.COM.        Mañana lo será
                                                                                                                                                           Notas absorbidas
                                                                                                              ESPACIO PARA TU PLUMA                        Con viento selecto




                                            7
              REFUGIO                                                                                                                                      Reflejo meridional
                                                                                                                                                           En alturas internas
                 DE                                                                                                                                        Sales sin vos
                LUZ                                                                                                                                        Focalizas el aroma
                                                                                                                                                           Por debajo de aquella
                                                                                                                                                           Mesa silbada, papeles
                                                                                                                                                           Que se vuelven al
                                                                                                                                                           Unísono traspié con
                                                                                                                                                           Cada cinta sin regreso
                                                                                                                                                           A tu arena dulce.

                                                                                                                                                           Juan Carlos Aguilera Aqüi

                                                                              Unilateral.
                                                                              Cada minuto que transcurre se hace consecuente ante la espera del minotauro.
                                                                              Nada nace, nada muere…solo los tres cerebros se hacen inesperados,
                                                                              sólo la mirada taciturna del quien no sabes si te mira.
                                                                              Comunicación, alucinación, vislumbre.
                                                                              Fuegos de lumbre que figuran la ventana del paraíso, mi paraíso.
                                                                              Hablo de él y no lo siento, me estilizo sobre él y no lo tengo.
                                                                              Sólo los pasos se escuchan, y mi vista se cruza con las tuyas distintas. Momento…
                                                                              Respiro y transpiro por la presencia de tu cuerpo; hiriente, brusco, enaltecido sin ser hombre,
                                                                              vanagloriado sin tener ser.
                                                                              Pero te espero, aunque la soledad ya es mi aliada, en estas cosas se ha hecho la víctima porque se cansa.
                                                                              Si, se cansa.
                                                                              Se cansa de mi espera por verte ¡oh milagroso Sir de tres cerebros!
                                                                              Los altares se han llenado, y tu figura se ha vuelto poco directa, más bien discreta, de quien alguna vez
                                                                              fue un hombre con dos patas, para no decir pies, porque se que era un animal.
                                                                              Ya no creo en ti, aunque seas más inteligente…supuestamente, así lo dice tu madre, que más que madre
                                                                              es tu incesto, la creadora, la moldeadora, la que te dice y te hace figura, ¡oh maravilloso minotauro con
                                                                              ojos de cayena que me desmaya, con ojos satanizados que me intimidan!                              Corina*

7. septiembre 2009

  • 1.
    El caos Borges abre los ojos y la luz es igual ante su rostro. La muerte es continua en la oscuridad como un vértigo profundo y profuso como un laberinto malherido humedad hendida en tabique que se precipita al caos. Desiderata social. Desiderio ancestral. Lenguaje senil que irrita. Militante de la muerte. Abonamos la tierra que removerá nuestra tumba. Reímos de los apocalípticos sentidos de 09/2009 Jonás. Mentimos. Volvemos a la tumba. Somos lumbre aireada y confesa. Sembramos nuestro cosmos en la memoria del nombre: elemento pesado e inconexo soberbio gemelo del cuerpo. Gesto centrífugo. Borges abriendo los ojos. Luis Perozo Cervantes EN LA SED DE LAS NOCHES En la sed de las noches junto al fuego, en los hondos laberintos de la espera, más allá de las hojas, del fulgor de los nísperos Me invento un futuro en el tiempo lineal De la cima de la montaña del este de las tierras de labranzas surge la luna blanca y resplandeciente. Música sonido canto mediático Poesía palabra español mediático alfarero de palabras El semblante de la madre no nacida Sólo soy lo que digan ser para el canto. una vez y otra aparece en mi mente. Acuerdos JOSÉ FRANCISCO ORTÍZ Milka García Tshang-Yang Guianmtso LÉGAMOS Sexo Dalai-Lama del Tíbet
  • 2.
    LOCARIO DE DIVULGACIÓN.SI QUIERES PUBLICAR EN ESTAS PÁGINAS BUSCA A MILKA GARCÍA, O ENVÍA UN PAR DE TUS TEXTOS A: REFUGIO_DE_LUZ_2009@HOTMAIL.COM. Mañana lo será Notas absorbidas ESPACIO PARA TU PLUMA Con viento selecto 7 REFUGIO Reflejo meridional En alturas internas DE Sales sin vos LUZ Focalizas el aroma Por debajo de aquella Mesa silbada, papeles Que se vuelven al Unísono traspié con Cada cinta sin regreso A tu arena dulce. Juan Carlos Aguilera Aqüi Unilateral. Cada minuto que transcurre se hace consecuente ante la espera del minotauro. Nada nace, nada muere…solo los tres cerebros se hacen inesperados, sólo la mirada taciturna del quien no sabes si te mira. Comunicación, alucinación, vislumbre. Fuegos de lumbre que figuran la ventana del paraíso, mi paraíso. Hablo de él y no lo siento, me estilizo sobre él y no lo tengo. Sólo los pasos se escuchan, y mi vista se cruza con las tuyas distintas. Momento… Respiro y transpiro por la presencia de tu cuerpo; hiriente, brusco, enaltecido sin ser hombre, vanagloriado sin tener ser. Pero te espero, aunque la soledad ya es mi aliada, en estas cosas se ha hecho la víctima porque se cansa. Si, se cansa. Se cansa de mi espera por verte ¡oh milagroso Sir de tres cerebros! Los altares se han llenado, y tu figura se ha vuelto poco directa, más bien discreta, de quien alguna vez fue un hombre con dos patas, para no decir pies, porque se que era un animal. Ya no creo en ti, aunque seas más inteligente…supuestamente, así lo dice tu madre, que más que madre es tu incesto, la creadora, la moldeadora, la que te dice y te hace figura, ¡oh maravilloso minotauro con ojos de cayena que me desmaya, con ojos satanizados que me intimidan! Corina*