Los etruscos vivieron en la antigua región de Etruria en Italia entre los siglos VIII y IV a.C. y tuvieron una gran influencia en la civilización romana. Desarrollaron la arquitectura civil con construcciones como viviendas, sistemas sanitarios y ciudades amuralladas. Su arquitectura religiosa incluía templos cuadrangulares con cellas y columnas, que influyeron en el posterior desarrollo arquitectónico de Roma.