El documento discute la tragedia minera en San José y critica la falta de responsabilidad asumida por la minera. Argumenta que el colapso no fue un accidente sino el resultado de errores y negligencias. También critica el silencio de la minera durante la búsqueda y las palabras de su gerente general que no asumió culpas. Concluye que se requiere una investigación seria y transparente para determinar responsabilidades y que una sociedad moderna requiere transparencia en la información.