El notario público documentó una acta notarial en la que Mario Cantinflas relató que había pagado una deuda de L. 7,000 a la empresa DIUNSA dos meses antes de recibir una nota de aviso indicando que la deuda estaba impaga. Cantinflas exhibió el recibo de pago firmado y sellado por DIUNSA. Luego, el gerente general de DIUNSA reconoció que el recibo de pago era legítimo y que la deuda había sido saldada, a pesar de que sus registros indicaban lo contrario. El notario dio fe de los hechos