El documento discute la importancia de realizar diagnósticos escolares. Señala que los diagnósticos deben incluir la reflexión de todos los miembros de la comunidad escolar, incluyendo profesores, alumnos, personal y familias. El propósito es describir la situación actual de la escuela para identificar áreas de mejora. Un diagnóstico efectivo requiere la revisión de rutinas, debilidades, fortalezas individuales y colectivas para establecer redes de colaboración que mejoren la calidad educativa.