La educación debería tener tres objetivos: la economía, la cultura y el desarrollo personal. Se necesita una educación más individualizada para explotar los talentos únicos de cada estudiante. Además, materias como las artes y la educación física son tan importantes como asignaturas tradicionales como lengua y matemáticas. Los sistemas educativos deben motivar a los estudiantes y desarrollar su creatividad para que puedan resolver los problemas del futuro.