La actividad física incluye cualquier movimiento del cuerpo que requiere energía más allá de las actividades cotidianas. Aumentar la actividad física trae numerosos beneficios para la salud física y mental, incluyendo una reducción del riesgo de enfermedades cardíacas, cáncer y diabetes, y mejoras en la calidad y expectativa de vida. Además de sus beneficios físicos, la actividad física también puede ayudar con problemas como el insomnio.